Lo que dijo Ortega: salvar la economía para preservar la dictadura / Oscar-René Vargas

Las políticas implementadas por el régimen que sólo siguen el olor del dinero únicamente generan muerte, no riqueza.

1.        El argumento principal de Ortega en su comparecencia televisiva del 15 de abril es que en Nicaragua no se puede implementar las medidas de confinamiento pues estás medida amenazaría con colapsar la actividad económica del país, por lo tanto, la política del régimen es promover el contagio con las aglomeraciones; pues la gran mayoría de personas contagiadas con tal virus sobreviven y solo entre los ancianos, pobres, personas vulnerables y en hacinamiento la mortalidad será elevada. Considera, pues, que tales muertes significan un coste relativamente menor y asumible, costo que es necesario para salvar “la economía”.

2.        Incluso piensa (aunque no lo dijo) que esta alta mortalidad entre las personas de la tercera edad facilitaría la salvación del sistema de seguridad social, que hoy es insostenible. Para Ortega, lo más importante ahora es salvar la economía que continúe su recuperación. De lo contrario, de acuerdo a Ortega, todos tendremos problemas más graves que la pandemia del coronavirus: el desempleo, la profundización de la recesión y la paralización del país.

3.        Tal argumento podría parecer lógico y coherente, pues la actividad económica es imprescindible en cualquier país. Pero tiene un fallo muy grave. Y es que lo que se quiere salvar (aunque le llama “la economía) es la permanencia en el poder del régimen que ha sido la causa de las enormes tragedias que amenazan la supervivencia de la población, como consecuencia de la represión generalizada y de los crímenes de lesa humanidad.

4.        En realidad, el sistema económico dominante se basa, hoy, en una producción y distribución de bienes y servicios que priorizan sistemáticamente a aquellos individuos y sectores de la población que tienen mayor capacidad adquisitiva, a costa de todos los demás. Y todo ello para el beneficio de las minorías propietarias de los medios de producción y distribución, cuyos intereses particulares se antepone al bien común de toda la ciudadanía.

5.        Desde el 2007 a la fecha, la alianza gran capital con el régimen Ortega-Murillo (a pesar de la rebelión de abril 2018), se sigue priorizando los intereses del capital, de manera que los beneficios de las minorías que derivan de sus rentas de la propiedad y gestión de los medios de producción y gestión se consiguen a costa de la represión de la mayoría de la población. El régimen y el gran capital han sido los ganadores de “salvar la economía” y los perdedores el resto de la población.

6.        A pesar de la rebelión de 2018, se mantienen las reformas laborales regresivas (que aumentaron la precariedad), recortes del gasto público social, que debilitaron enormemente el mundo del trabajo. Tales recortes causaron las enormes carencias del sector salud, al favorecer las inversiones en el ejército, la policía y los paramilitares. El gasto social, incluido el sanitario, es muy bajo y hay una gran escasez de recursos.

7.        El presupuesto de 2020 y las reformas labores se hicieron para “salvar la economía” (es decir, los intereses de la dictadura y del mundo del capital), interpretando la economía como un sistema que favorece la permanencia del régimen en el poder y los intereses del gran capital, a costa de la gran mayoría de la población.

8.        Hoy estamos viendo que amplios sectores de la población adopta medidas de protección ante la difusión del coronavirus. Estas medidas llevan implícita una protesta frente al régimen. Es una acción de protesta frente a los causantes de tanta pobreza, insuficiencia y escasez, que son los que han gobernado el país, que dirigen la economía que intentan salvar ahora, junto al régimen.

9.        Hoy, los niveles de vida y la protección social de la mayoría de la población pobre (alrededor del 80 por ciento de población utilizando el método de las necesidades básicas) están peor que antes que se iniciara las políticas implementadas por el sistema corporativo producto de la alianza gran capital + régimen Ortega-Murillo.

10.      Ahora, estamos escuchando las mismas voces (Ortega y su círculo íntimo de poder) utilizando el mismo argumento, que hay que permitir que la gente (y muy especial, los ancianos y sectores vulnerables por enfermedades crónicas y mal alimentadas) asistan a las aglomeraciones que promueve el régimen para que se mueran y se pueda “salvar la economía” y permanezca en el poder del régimen Ortega-Murillo. ¿Esta es “la economía” que quieren salvar?

11.      Se necesita un gobierno que vea la inversión social como algo central en la necesaria redefinición de la economía. Hoy, la salida de la crisis económica tiene que pasar por el aumento de la población empleada en los servicios sociales públicos del Estado (expandiendo los ya existentes y creando nuevos).

12.      Tal inversión, no solo estimularía la economía a través del aumento de la demanda, sino que reforzaría los servicios básicos para mejorar la seguridad, la educación, la salud y el bienestar de la población (que debería ser el objetivo principal del nuevo gobierno), aumentando con ello la productividad económica y mejorando los salarios.

13.      En contra de lo que cree los asesores del régimen, la expansión del gasto social es una necesaria inversión en el desarrollo humano, social y económico de un país.

*Caricatura: Px Molina

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