La dictadura Ortega-Murillo oficializó este martes, mediante la publicación de los Acuerdos No. 133, 134 y 135-2025 en el diario oficial La Gaceta, un nuevo movimiento en su cuerpo diplomático y de asesores de confianza.
El retiro de Orlando Tardencilla
El Acuerdo Presidencial 133-2025 dispone la “jubilación” de Orlando José Tardencilla, quien fungía como “ministro asesor presidencial para Políticas y Relaciones Internacionales”.
La decisión pone fin a una trayectoria marcada por su cercanía al sandinismo desde la década de los ochenta.
Tardencilla, abogado de profesión, fue combatiente contra la dictadura de Anastasio Somoza y posteriormente se integró al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en El Salvador. Tras ser encarcelado en ese país, fue enviado a Estados Unidos en 1981, donde sorprendió al contradecir públicamente el guion de Washington y defender a la revolución sandinista.
En los últimos años, Tardencilla se mantuvo como una figura leal al Frente Sandinista, llegando a ser embajador de Nicaragua ante organismos internacionales en Ginebra, diputado en la Asamblea Nacional y representante en el Parlamento Centroamericano.
Es además padre de la jueza Nadia Camila Tardencilla Rodríguez, identificada por su alineamiento con el régimen en causas contra periodistas y defensores de derechos humanos.

El ascenso de Jessica Padilla
Por su parte, los Acuerdos Presidenciales 134 y 135-2025 reorganizan la posición de Jessica Yaoska Padilla Leiva. Primero, se dejó sin efecto su nombramiento como embajadora en Panamá, y en seguida se oficializó su designación como viceministra para la Cooperación Externa en la Cancillería nicaragüense.

La decisión había sido adelantada el pasado 26 de agosto por Rosario Murillo, quien subrayó que Padilla encabezará una unidad especializada en el seguimiento de la cooperación internacional.
Padilla, licenciada en Relaciones Internacionales y con estudios de posgrado en Chile, ha sido colocada en cargos de alta confianza política pese a su falta de experiencia en el servicio exterior.
Su trayectoria incluye haber sido ministra consejera en la Embajada de Costa Rica, ministra de la Mujer en 2019 y embajadora en República Dominicana y Panamá.
Además, es reconocida por su papel en la Juventud Sandinista, donde ejerció liderazgo y defendió abiertamente la represión del régimen contra estudiantes y opositores durante la crisis de 2018.
Los movimientos reflejan un ajuste interno en el círculo diplomático de Ortega y Murillo, que tiende a privilegiar la lealtad política sobre la experiencia técnica.
