Mientras el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo pretende celebrar el 46 aniversario de la fundación del Ejército en Managua, el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más denunció públicamente a la institución castrense como uno de los principales pilares represivos de la dictadura y responsable directo de violaciones sistemáticas a los derechos humanos.
En un comunicado divulgado este martes, el Colectivo sostuvo que lejos de defender la soberanía nacional, el Ejército ha actuado como cómplice y actor directo de la persecución, tortura y muerte de decenas de nicaragüenses, cometiendo incluso crímenes de lesa humanidad.
El organismo recordó que, según el más reciente informe del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN), de abril de 2025, la institución armada participó activamente en la represión de las protestas pacíficas iniciadas en abril de 2018, utilizando armamento militar y tácticas diseñadas para matar y no para el control de multitudes.
De acuerdo con el informe, el 20 de abril de 2018 se realizó una reunión de altos mandos militares en la que el entonces jefe de Estado Mayor, mayor general Bayardo Rodríguez, leyó una “orden presidencial” para “neutralizar” a los manifestantes, lo que dio luz verde a una estrategia represiva coordinada con la Policía y grupos paraestatales.
El Ejército, bajo el mando del sancionado general Julio César Avilés, facilitó armas de uso exclusivo militar, entrenó civiles, desplegó francotiradores y disfrazó a soldados como policías o paramilitares para sembrar el terror.
Diversas unidades, entre ellas el Batallón Ecológico y el Comando de Operaciones Especiales, fueron señaladas de participar directamente en estas operaciones.
El comunicado también identificó a varios oficiales que habrían tenido roles clave en la represión, entre ellos los generales Rigoberto Balladares Sandoval, Leonel Gutiérrez López, Marvin Antonio Paniagua y Manuel Salvador Gaitán, así como los coroneles Álvaro Peña Núñez, Denis Hernández Martínez, Vladimir Ilich Martínez, Álvaro Rivas Castillo y José Hilcias Rizo.
“La implicación del Ejército en estas atrocidades no fue pasiva ni limitada: fue activa, organizada y letal. Constituye crímenes que no pueden ni deben quedar impunes”, subrayó el Colectivo Nicaragua Nunca Más.
La organización recordó además que el general Avilés acaba de asumir un nuevo período al frente del Ejército —el cuarto consecutivo— acompañado de una cúpula de más de 20 generales que llevan más de una década en sus cargos, replicando lo que califican como un “patrón de atornillamiento en el poder” similar al de Ortega y Murillo.
El Colectivo exigió el desmantelamiento de las estructuras represivas del Estado, el fin de la impunidad y la rendición de cuentas ante la justicia.
“El Ejército de Nicaragua, tal como ha operado en los últimos años, no representa la soberanía ni la dignidad nacional. Representa la represión, el abuso, el miedo, la violencia, la muerte y la subordinación a un régimen que tiene las manos llenas de la sangre de nicaragüenses”, concluyó el comunicado.
