La crisis migratoria nicaragüense mantiene bajo presión al sistema de refugio de Costa Rica. Datos oficiales de la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) confirman que, a agosto de 2025, 173.559 solicitudes de refugio de nicaragüenses continúan pendientes de resolución, pese a que este año la institución cerró 55.061 expedientes de connacionales, la mayoría entre mayo y julio.
El director de Migración, Omer Badilla Toledo, explicó que estas acciones forman parte de la “Estrategia para la Atención y Prevención de la Mora”, que busca reducir la saturación del sistema.
En un mensaje público, indicó que esperan disminuir en un 50% las 38.000 solicitudes en condición de mora antes de finalizar 2025, mediante jornadas extraordinarias y apoyo del Colegio de Abogados y Abogadas de Costa Rica.
La DGME detalló que muchos de los expedientes fueron cerrados porque los solicitantes desistieron, accedieron a la Categoría Especial Temporal o recibieron protección complementaria.
Sin embargo, el pasado 19 de agosto, la Asociación Intercultural de Derechos Humanos (ASIDEHU), el Servicio Jesuita para Migrantes y el TCU-738 de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica emitieron un comunicado en el que advierten sobre un rechazo masivo de solicitudes de refugio en Costa Rica por declaratorias de inadmisibilidad.
Según las organizaciones, en lo que va del año se han negado más de 3,500 solicitudes en apenas cuatro meses, en el marco de los esfuerzos de la Unidad de Refugio por resolver los más de 173.000 expedientes pendientes.
Una de las principales razones de las inadmisibilidades es la inasistencia de los solicitantes a la entrevista de elegibilidad, un trámite clave en el proceso.
Al no presentarse, las solicitudes se cierran sin derecho a interponer un recurso de revocatoria con apelación en subsidio, y la única opción es reiniciar el proceso desde cero, lo que implica esperar nuevamente varios meses.
Las organizaciones recomiendan a las personas solicitantes no perder su cita de entrevista de elegibilidad, revisar constantemente la fecha asignada y solicitar a sus empleadores el permiso correspondiente para poder asistir.
El fenómeno refleja la magnitud del éxodo nicaragüense. Según la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), hasta 2024 más de 386.000 nicaragüenses solicitaron refugio en el mundo, de los cuales un 53% lo hizo en Costa Rica.
Solo en este país, un 87% de las solicitudes corresponde a nicaragüenses. Sin embargo, hasta ahora únicamente se han aprobado alrededor de 16.000 casos, cifra mínima frente a la demanda acumulada desde 2018.
