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Israel Lewites descarta viabilidad de una sucesión dinástica en Nicaragua: “No hay talento ni legitimidad para heredar el poder”

El escritor nicaragüense Israel Lewites afirmó que el proyecto de sucesión dinástica impulsado por Daniel Ortega y Rosario Murillo carece de viabilidad política, social y simbólica, al no existir ni el perfil, ni la legitimidad, ni el respaldo necesario para sostener un traspaso de poder dentro del núcleo familiar.

Durante una entrevista en La Mesa Redonda, Lewites sostuvo que, aunque los hijos del matrimonio Ortega-Murillo no pueden considerarse ajenos al régimen, tampoco encarnan la figura autoritaria ni el control férreo que ejercen sus padres.

No creo que sean inocentes, pero tampoco los veo como los arquitectos del terror. Han sido arrastrados a una dinámica de poder que no necesariamente desean”, señaló.

El autor subrayó que la concentración del poder en Nicaragua responde más a una obsesión personal de Ortega y Murillo que a un proyecto político sostenible.

En ese sentido, consideró poco probable que la estructura del Frente Sandinista, el Ejército o las bases partidarias acepten una transferencia automática del mando.

Esa imagen casi mítica que Daniel Ortega construyó dentro de su secta no es transferible. No existe la misma devoción hacia Rosario Murillo, y mucho menos hacia sus hijos”, afirmó.

Lewites también reflexionó sobre el entorno familiar del poder, describiéndolo como profundamente disfuncional y marcado por episodios de violencia, abusos y silencios forzados.

Estamos hablando de un hogar atravesado por el terror, por crímenes que no se resolvieron, por un horror que no desaparece. Eso no produce liderazgos estables, produce personas anuladas o que quieren huir de esa carga”, expresó.

En ese contexto, el escritor recordó que una apreciación similar fue formulada por Humberto Ortega, hermano del dictador, quien cuestionó públicamente la viabilidad de la sucesión y terminó bajo arresto domiciliario hasta su muerte.

Cuando alguien que conoce esa familia desde dentro dice que no ve posible el traspaso, hay que escucharlo”, remarcó.

Finalmente, Lewites insistió en que cualquier salida real a la crisis nicaragüense deberá pasar por procesos de verdad y justicia que permitan establecer responsabilidades individuales, desmontar la impunidad y evitar que el poder vuelva a heredarse como patrimonio familiar.

Mientras no se enfrente el pasado, los conflictos se reciclan. Y la sucesión dinástica es solo una forma más de prolongar ese daño”, concluyó.