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CETCAM advierte impacto directo en Nicaragua tras captura de Maduro

La captura de Nicolás Maduro por fuerzas especiales de Estados Unidos, el pasado 3 de enero, ha reconfigurado el tablero geopolítico en América Latina y encendido las alarmas en Nicaragua, donde la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo observa con cautela un escenario internacional cada vez más adverso, según un análisis del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (CETCAM).

En su boletín Perspectivas 188, CETCAM señala que el arresto del dictador venezolano y su traslado a Nueva York para enfrentar cargos federales marcó un punto de quiebre regional, al evidenciar que Washington está dispuesto a utilizar la fuerza y a conducir procesos de “transición” al margen de las oposiciones internas.

El organismo subraya que Venezuela, junto con Cuba, ha sido el principal aliado político del régimen Ortega-Murillo desde 2007, por lo que los acontecimientos en Caracas tienen un efecto directo en Managua.

El informe advierte que, aunque Nicaragua no posee el mismo peso geopolítico, económico y simbólico que Venezuela para Estados Unidos, el régimen sandinista ha convertido al país en una “avanzadilla” de los intereses rusos y chinos en Centroamérica, lo que incrementa su exposición a presiones externas.

Desde 2018, Ortega optó por profundizar alianzas con Moscú y Pekín en materia de seguridad, inteligencia y cooperación económica, en respuesta al aislamiento internacional por violaciones a los derechos humanos.

CETCAM identifica un “temor al efecto dominó” dentro del régimen nicaragüense. La caída de Maduro ha generado expectativas en sectores de la oposición y de la opinión pública sobre un posible escenario similar en Nicaragua, aunque el centro de estudios advierte que las diferencias entre ambos países son significativas y que no existe un camino lineal hacia una transición democrática.

En el plano interno, el análisis resalta que la crisis sucesoria sigue abierta y que Rosario Murillo ha intensificado purgas dentro del sandinismo, con más de 150 militantes encarcelados, incluidos cuadros históricos y jóvenes.

Estas tensiones, sumadas al desgaste económico, han debilitado la estructura de poder del régimen.

La imposición de aranceles estadounidenses del 18 % ya ha provocado cierres de empresas en zonas francas y despidos masivos, mientras pende la amenaza de un arancel adicional de hasta 15 % hasta 2028.

Según CETCAM, estas presiones económicas han comenzado a surtir efecto: en las últimas semanas de 2025, el régimen presentó públicamente a personas presas políticas en condición de desaparición forzada y modificó el régimen de encarcelamiento de otras, trasladándolas a arresto domiciliario.

Sin embargo, el organismo advierte que estas medidas no representan un cambio estructural, sino respuestas tácticas ante el cerco internacional.

El informe también subraya la tibia reacción de aliados como Rusia y China frente a la captura de Maduro, lo que refuerza la percepción en Managua de que, ante un escenario similar, Nicaragua podría quedar prácticamente sola. A ello se suma la crisis interna de Irán, otro socio estratégico del régimen.

CETCAM concluye que Nicaragua enfrenta un panorama incierto, con mayores presiones de Estados Unidos y la posibilidad de negociaciones forzadas. El régimen, señala el análisis, se debate entre aferrarse a su discurso antiimperialista o buscar una apertura gradual que le permita preservar intereses vitales.

En cualquiera de los escenarios, el centro de estudios advierte que el factor externo será decisivo y que, si los nicaragüenses no logran articular una salida propia, será Washington quien marque el rumbo y la velocidad de los cambios políticos en el país.