El jefe de misión de la Embajada de Estados Unidos en Nicaragua, Elias Baumann, lanzó una advertencia directa al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo al subrayar que la falta de libertades, el debilitamiento institucional y los abusos a los derechos humanos están afectando de forma directa la economía y el comercio del país.
“Al conocer más de Nicaragua, propietarios de empresas nicaragüenses y estadounidenses han compartido conmigo los retos a los que se enfrentan cada día”, afirmó Baumann, al referirse a las preocupaciones recurrentes del sector privado.
Según el diplomático, esas mismas alertas fueron recogidas en la investigación del gobierno de Estados Unidos sobre las prácticas comerciales del país, cuyos resultados ya han derivado en medidas concretas.
Baumann fue enfático al señalar que la innovación y el desarrollo económico no pueden existir sin libertades básicas.
“La innovación florece cuando hay libertad de expresión, libertad académica e instituciones independientes, que permiten a las personas pensar, crear y soñar”, sostuvo, en un mensaje que apunta directamente al modelo autoritario impuesto por el régimen sandinista.
Medidas comerciales como respuesta a abusos del régimen
Las declaraciones del jefe de misión se producen en el contexto de las acciones anunciadas por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), tras concluir que los actos y políticas del régimen nicaragüense son “irrazonables” y constituyen una carga para el comercio estadounidense.
El 10 de diciembre de 2025, el USTR informó que, a partir del 1 de enero de 2026, Estados Unidos impondrá aranceles graduales a los productos nicaragüenses que no estén protegidos por el CAFTA-DR, como respuesta a los abusos en materia de derechos laborales, derechos humanos, libertades fundamentales y el desmantelamiento del Estado de derecho.
El esquema arancelario comenzará con un 0 % en 2026, aumentará al 10 % en enero de 2027 y llegará al 15 % en enero de 2028, acumulándose con otros aranceles existentes, incluido uno recíproco del 18 %.
Washington advirtió que si Nicaragua no muestra avances, el calendario y los porcentajes podrían modificarse.
Investigación con miles de denuncias
La decisión se basa en una investigación iniciada en diciembre de 2024 bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que incluyó audiencias públicas y la recepción de más de 2,000 comentarios escritos de ciudadanos, empresas y organizaciones.
Según el USTR, durante el proceso se documentaron violaciones graves de derechos humanos, algunas de las cuales fueron remitidas al Departamento de Estado para evaluaciones adicionales y posibles acciones diplomáticas.
El 20 de octubre de 2025, Estados Unidos concluyó oficialmente que las políticas del régimen de Ortega-Murillo en materia laboral, institucional y de derechos fundamentales distorsionan el comercio y afectan directamente a empresas estadounidenses y nicaragüenses.
Un mensaje político más allá de lo económico
Las palabras de Elias Baumann refuerzan la posición de Washington de que la crisis económica de Nicaragua no es aislada, sino consecuencia directa de un modelo autoritario que ahuyenta la inversión, castiga la iniciativa privada y elimina las garantías mínimas para el desarrollo.
El mensaje es claro: sin libertades, sin Estado de derecho y sin instituciones independientes, Nicaragua seguirá pagando un costo económico creciente, tanto en sanciones comerciales como en el aislamiento internacional.
