SAN JOSÉ, COSTA RICA – Al conmemorarse este 25 de febrero el 36 aniversario de la histórica victoria electoral de la Unión Nacional Opositora (UNO), el economista y analista político Enrique Sáenz realizó en el programa La Mesa Redonda, conducido por el periodista Sergio Marín Cornavaca, un crudo recuento sobre las lecciones que los nicaragüenses han fallado en aprender de aquel hito de 1990.

Para Sáenz, el triunfo de doña Violeta Barrios de Chamorro fue un «milagro ciudadano» que terminó siendo socavado por la falta de visión de la clase política de la época. A continuación, los puntos centrales de su análisis histórico:
El espejismo del 25 de febrero y la fractura de abril
Sáenz recordó que la victoria fue rotunda: la UNO no solo ganó la presidencia, sino la mayoría en la Asamblea y las alcaldías, en un contexto donde el FSLN parecía acorralado por el aislamiento internacional y una Resistencia nicaragüense con más de 23 mil hombres armados.
Sin embargo, el analista destacó una fecha fatídica: el 25 de abril de 1990. «Tres meses después de la victoria, la UNO ya estaba dividida. Mientras el pueblo celebraba, gran parte del Directorio político buscaba cómo acomodarse, dejando a los combatientes de la Resistencia como convidados de piedra en la toma de decisiones», señaló Sáenz.
El pecado original: El Protocolo de Transición
Uno de los puntos más incisivos del recuento de Sáenz fue la denuncia del «Protocolo de Transición». Según el analista, este acuerdo permitió que el FSLN, aun derrotado en las urnas, conservara el control absoluto del Ejército, la Policía y los servicios de inteligencia.
«El error histórico fue creer que se podía construir democracia manteniendo intacto el aparato represivo del partido derrotado. Se cambió al gobierno, pero no se desmanteló el sistema de poder real», afirmó Sáenz, sugiriendo que esta concesión sembró las semillas del retorno autoritario que Nicaragua vive hoy.
¿Lecciones aprendidas o repetición del pasado?
Sáenz cuestionó si la dirigencia política actual ha internalizado los errores de hace 36 años. Criticó que, en el presente, se observen actuaciones que privilegian el protagonismo o el acomodo sobre la necesidad estratégica de una transición que no deje margen de maniobra a las estructuras represivas.
«Lo que vemos hoy revela si aprendimos la lección o si no hemos aprendido nada. El 25 de febrero de 1990 nos enseña que la unidad no debe terminar el día de la elección y que no se puede pactar la seguridad del país con quienes han usado las armas contra el pueblo», concluyó.
Sobre el programa
El análisis completo de Enrique Sáenz sobre el 36 aniversario del triunfo de la UNO y su impacto en la Nicaragua actual está disponible en el canal oficial de YouTube de La Mesa Redonda con Sergio Marín Cornavaca.
