El economista Enrique Sáenz calificó como una “burla” el ajuste del 4 % al salario mínimo aprobado ayer jueves 5 de marzo por la ‘Comisión Nacional de Salario Mínimo’, controlada por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, al considerar que este no compensa el aumento del costo de la vida ni cumple con los parámetros establecidos por la ley.
El ajuste salarial, que entró en vigor el 1 de marzo de 2026 y se mantendrá hasta el 28 de febrero de 2027, equivale a cuatro córdobas por cada 100 córdobas de salario; es decir, un aumento del 4 % para los trabajadores de los distintos sectores económicos.
Sin embargo, según cifras oficiales, el salario mínimo promedio apenas cubre el 43,6 % del costo de la canasta básica.
Para Sáenz, ni siquiera puede calificarse como un verdadero aumento salarial.
“No le podemos llamar aumento. Ni siquiera llega a ajuste, porque aumento salarial es cuando mejora tu poder adquisitivo, y ajuste es cuando al menos te equiparan el salario al deterioro causado por el aumento del costo de la vida. En este caso ni siquiera llega a cubrir el aumento de precios de un mes”, afirmó a La Mesa Redonda.
El economista sostuvo que el incremento aprobado contradice incluso la legislación vigente, que establece que el ajuste al salario mínimo debe calcularse con base en la inflación más el crecimiento económico.
Según datos oficiales citados por el analista, la inflación se acercó al 3 % y el crecimiento económico reportado por el Banco Central superó el 4 %, lo que implicaría que el ajuste salarial debió ser al menos del 7 %.
“Ahí tenés una primera dimensión de la burla”, señaló Sáenz.
El economista también cuestionó la legitimidad del proceso mediante el cual se aprobó el ajuste, señalando que la comisión dejó de ser verdaderamente tripartita, debido a la ausencia de representación empresarial.
“Como cerraron todas las cámaras empresariales, incluso las que eran afines al régimen, no hubo ninguna representación empresarial”, afirmó.
Sáenz también comparó el incremento salarial con el aumento reciente en el precio de los alimentos. Según datos del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE), solo en enero el componente alimentario de la canasta básica aumentó 417 córdobas.
En contraste, algunos de los incrementos salariales aprobados son menores a esa cifra. Por ejemplo, el ajuste para el sector de industria manufacturera ronda los 320 córdobas, mientras que para micro y pequeña industria artesanal y turística es de unos 250 córdobas, y para el sector agropecuario cerca de 238 córdobas.
“Con este ajuste lo que me están recetando es menos frijoles, menos queso y menos tortillas en la mesa de mi casa”, afirmó el economista.
Además, recordó que ninguno de los salarios mínimos alcanza a cubrir siquiera el costo de los alimentos. En enero, el componente de comida de la canasta básica llegó a 15.234 córdobas, mientras que el salario mínimo de sectores como la industria manufacturera ronda los 8.320 córdobas, apenas poco más de la mitad de ese costo.
“El aumento de los precios de la comida en un solo mes ya se tragó el ajuste que están dando para todo el año”, sostuvo.
A juicio de Sáenz, lo mínimo que deberían hacer las autoridades sería cumplir con la ley y aplicar un ajuste acorde con la inflación y el crecimiento económico.
