El costarricense Jeremy Jacob Rivas Reyes, señalado como el autor material del atentado contra los opositores nicaragüenses Joao Maldonado y Nadia Robleto, fue enviado a juicio por un tribunal de San José, en un caso que ha generado alarma entre el exilio nicaragüense por la posible existencia de redes criminales transnacionales.
El ataque ocurrió el 10 de enero de 2024 en San Pedro, cuando sicarios en motocicleta dispararon contra la pareja.

“El eslabón más débil”
El abogado de las víctimas, Marlon Medina, cuestionó el alcance del proceso judicial al señalar que la acusación se limita únicamente al ejecutor material.
“Se está tocando solo a uno de los eslabones más débiles”, afirmó al diario La Prensa, subrayando que quienes ordenaron y coordinaron el crimen permanecen fuera del alcance de la justicia.
Según la investigación, el sicario no tendría conocimiento de toda la estructura detrás del atentado, un patrón común en operaciones criminales diseñadas para proteger a los autores intelectuales.

Una red de al menos ocho implicados
El caso, sin embargo, es más amplio. El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ha identificado al menos a ocho personas involucradas en la planificación y ejecución del ataque.
Entre ellos figuran los nicaragüenses Danilo Aguirre Sequeira —quien no ha sido acusado formalmente— y Orlando Antonio Ramírez Morán, señalados por labores de seguimiento y logística.
También se menciona a Orlando Francisco Vargas Reyes, quien habría participado en la persecución de las víctimas el día del ataque.
En el grupo de costarricenses identificados están, además del acusado, Saymon Daniel García Zamora —presunto conductor de la motocicleta desde donde se disparó— y Jeycol Eduardo García Cubillo, quien fue asesinado semanas después de haber sido liberado por las autoridades.

Investigación fragmentada
Aunque algunas personas fueron detenidas inicialmente, varias quedaron en libertad y el proceso judicial avanza de forma fragmentada, una práctica permitida por la legislación costarricense, que posibilita acusar por partes según el grado de responsabilidad.
Esto ha dejado, por ahora, un único acusado formal: el gatillero.
