Un 78.2% de los nicaragüenses apoya que la oposición negocie con la dictadura Ortega-Murillo, bajo acompañamiento internacional, como vía para abrir un proceso de transición democrática.
El más reciente informe de Hagamos Democracia evidencia que, pese a la debilidad y fragmentación de la oposición, la ciudadanía apuesta mayoritariamente por una salida negociada a la crisis política en Nicaragua.
Según los datos de marzo de 2026, el 78.2% de los encuestados considera que la oposición debe participar en un proceso de negociación con la dictadura, con el respaldo de Estados Unidos, para generar condiciones de transición democrática.
El respaldo contrasta con un 19.8% que rechaza esta opción y apenas un 1.5% que plantea que la oposición debería unificarse primero antes de sentarse a negociar.
El informe subraya que este apoyo no implica una aceptación pasiva del diálogo, sino una expectativa pragmática: la negociación es vista como una herramienta para abrir espacios políticos en un contexto de cierre total dentro del país.

Oposición mejora, pero sin consolidarse
En paralelo, la valoración ciudadana sobre el papel de la oposición muestra una leve mejoría, aunque insuficiente para posicionarla como una alternativa sólida.
El porcentaje que califica su desempeño como “bueno” subió de 8.7% en diciembre de 2025 a 18.7% en marzo de 2026, mientras que la percepción “mala” cayó de 42.8% a 31.8%.
Sin embargo, la mayoría —un 49.5%— sigue ubicando a la oposición en una valoración “regular”, lo que refleja una percepción de desempeño incompleto, fragmentación y falta de liderazgo claro.
Crisis de representación
El estudio también confirma una dispersión en las organizaciones opositoras. Aunque se mencionan grupos como UNAB, UNAMOS, Ruta por el Cambio o el Movimiento Campesino, la respuesta más recurrente entre los encuestados fue “ninguna” o “no conoce”.
Este dato revela una profunda crisis de representación, donde la ciudadanía reconoce múltiples actores, pero no identifica una fuerza unificada capaz de concentrar confianza mayoritaria.
Negociación como salida, no como debilidad
En este escenario, el respaldo a la negociación aparece como una señal clara de la ciudadanía: ante la falta de condiciones internas y la debilidad organizativa de la oposición, se prioriza una salida negociada que cuente con presión y acompañamiento internacional.
El informe concluye que, aunque la oposición ha mejorado su percepción, sigue lejos de consolidarse como referente. Mientras tanto, la población apuesta por una negociación como vía realista para una transición democrática en Nicaragua, en medio de una crisis política prolongada.
