La migración deja de ser una opción y se convierte en una necesidad: el 66.4% de los nicaragüenses asegura que abandonaría el país si pudiera, una cifra en aumento que refleja el desgaste económico, la desesperanza política y la falta de futuro bajo la dictadura Ortega-Murillo.
El más reciente Informe No. 14 de Percepción Ciudadana de la organización Hagamos Democracia confirma que la migración se consolida como la principal válvula de escape frente a la crisis estructural que atraviesa Nicaragua.
En marzo de 2026, un 66.4% de los encuestados manifestó su intención de emigrar, lo que representa un incremento de 3.5 puntos porcentuales respecto a diciembre de 2025.
Detrás de esta decisión predominan razones económicas: el 58.1% afirma que migraría por la situación financiera del país, un aumento significativo frente al 51.12% registrado meses atrás. A esto se suma un 33.7% que señala la desesperanza ante la falta de soluciones a la crisis política, y un 7.8% que huye por acoso o intimidación.
El informe evidencia que la crisis económica, lejos de ser un fenómeno aislado, es la expresión más tangible del deterioro general del país. La población ya no solo percibe la crisis como política, sino como una imposibilidad real de sobrevivir dignamente.
En cuanto a destinos, Estados Unidos se posiciona como el principal país de elección para emigrar, con un 54.9% de preferencia, seguido por España (22.7%) y Costa Rica (20.5%).
Este cambio refleja una búsqueda más marcada de oportunidades económicas, incluso frente a mayores riesgos migratorios.
La migración también impacta directamente en la estructura familiar. Un 20.4% de los encuestados indicó que al menos un familiar emigró en los últimos tres meses, confirmando que no se trata solo de una intención, sino de un fenómeno en curso.
Además, el 63.2% de quienes migran tiene entre 20 y 35 años, lo que revela una preocupante fuga de población joven en edad productiva.
Aunque el porcentaje de hogares que reciben remesas cayó a 43%, estas continúan siendo un pilar clave para la subsistencia de miles de familias. Estados Unidos sigue siendo el principal origen de estos ingresos, con un 62.8%, seguido por Costa Rica y España.
El informe concluye que Nicaragua enfrenta una crisis multidimensional en la que la migración ya no es solo una alternativa, sino una estrategia de supervivencia.
La combinación de bajos ingresos, alto costo de vida, precariedad laboral y falta de libertades empuja a una mayoría creciente a buscar fuera del país lo que no encuentra dentro: estabilidad, seguridad y futuro.
