El obispo nicaragüense Silvio Báez, muy crítico con Daniel Ortega y Rosario Murillo, llamó este domingo “ladrones y bandidos” a “los dictadores y sus secuaces que se disfrazan de políticos pero que, en realidad, son delincuentes y criminales”.
“Hoy son muy peligrosos, pues, de modo blasfemo, interpretan sus abusos, actos de corrupción e injusticias como una bendición de Dios”, reprochó el jerarca católico, quien está exiliado desde hace siete años, en su homilía desde una iglesia de los Estados Unidos.
“También son muy cínicos, pues hablan continuamente de paz mientras mantienen estructuras opresoras que obligan al pueblo a no tener iniciativa ni libertad”, continuó el obispo auxiliar de Managua, a quien el fallecido papa Francisco ordenó dejar Nicaragua en 2019 por razones de seguridad.
En su homilía, el obispo nicaragüense pidió a los católicos cuidar “el redil social en el que vivimos, porque, como pueblo, también nos vemos amenazados por ´ladrones y bandidos´ que solo vienen a robar, matar y hacer daño”.
Explicó que en tiempos de Jesús, los “ladrones y bandidos” eran los jefes religiosos de Israel que trataban con desprecio al pueblo, que en su mayoría era gente sencilla y pobre, muchas veces sin acceso a la educación o descarriados moralmente, así como “los líderes mesiánicos que engañaban a la gente, ilusionándola con falsos mensajes de liberación”.
“Hoy los ´ladrones y bandidos´ son los poderosos que se adueñan de la libertad y del futuro de los pueblos; los dictadores y sus secuaces que se disfrazan de políticos pero que, en realidad, son delincuentes y criminales”, enfatizó.
Aseguró que a estos “ladrones y salteadores” se opone Jesús, quien, por su lado, “no viene a quitarnos la libertad, sino a liberarnos de todo lo que nos condiciona y oprime; Él no oscurece nuestra conciencia, sino que la ilumina; Él no nos arrebata nuestros gozos auténticos, sino que los multiplica”.
