El régimen de Nicaragua figura entre los países invitados al traspaso de poder en Costa Rica, un evento que reunirá a delegaciones de 71 naciones el próximo 8 de mayo, en una ceremonia marcada por el peso diplomático, pero también por la polémica.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Costa Rica confirmó que Nicaragua estará representada en el acto oficial de traspaso de mando, en el que asumirá la presidencia Laura Fernández, junto a delegaciones de otros 70 países provenientes de distintos continentes.
La presencia nicaragüense se dará a nivel de cancillería, según informó el canciller costarricense Arnoldo André, quien detalló que también asistirán ministros de Relaciones Exteriores de Uruguay, Perú y Argentina.
El evento, programado para el 8 de mayo en el Estadio Nacional, ha sido catalogado como una cita diplomática de alto nivel, con la confirmación de figuras como el rey Felipe VI de España, así como los presidentes Daniel Noboa de Ecuador y José Raúl Mulino de Panamá.
Además, participarán delegaciones de países como Estados Unidos, Israel, Chile, Guatemala, Honduras, El Salvador y Países Bajos, entre otros, consolidando una amplia representación internacional.
Las autoridades costarricenses anunciaron un despliegue especial de seguridad entre el 6 y el 10 de mayo, con el objetivo de garantizar el traslado seguro de las delegaciones desde el Aeropuerto Juan Santamaría hacia San José.
Por razones de seguridad, el Gobierno costarricense no divulgará los nombres específicos de quienes integran las comitivas internacionales, aunque confirmó la participación de altos funcionarios y representantes diplomáticos.
La inclusión de Nicaragua
La inclusión de Nicaragua en la lista de países invitados ocurre en medio de tensiones políticas y cuestionamientos internacionales al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo por violaciones a derechos humanos.
Hasta el momento se desconoce cuál de los dos cancilleres del régimen viajará a Costa Rica: Denis Moncada o Valdrack Jaentschke, actual jefe de la diplomacia nicaragüense.
La posible participación de Jaentschke añade un elemento de controversia. En marzo de 2026, el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN) de la ONU lo señaló como una pieza clave en una red de espionaje y represión transnacional vinculada al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Según ese informe, Jaentschke habría desempeñado un rol estratégico en la coordinación de redes de inteligencia para vigilar y hostigar a nicaragüenses en el exilio -incluido en Costa Rica-, utilizando incluso embajadas y consulados como plataformas de seguimiento político fuera del país. Además, se le vincula con estrategias de intimidación contra opositores en distintos países.
Logística y presupuesto
El Gobierno costarricense declaró asueto para el sector público el día del evento, mientras que el sector privado decidirá si se suma a la medida.
El presupuesto inicial para la organización del traspaso asciende a 100 millones de colones (unos 210 mil dólares), aunque podría ajustarse tras el evento en función de donaciones recibidas.
La llegada de delegaciones comenzará desde el 6 de mayo, en lo que se perfila como uno de los encuentros diplomáticos más relevantes del año en Centroamérica.
