Nicaragua ha recibido al menos 116 migrantes de 16 nacionalidades deportados desde Estados Unidos entre enero de 2025 y lo que va de 2026, pese a que no existe un acuerdo oficial entre ambos países para que el territorio nicaragüense funcione como destino de deportaciones de extranjeros, según datos del Proyecto de Datos sobre Deportaciones, analizados y divulgados por el portal Confidencial.
La publicación señala que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo no ha informado públicamente sobre el ingreso de estos migrantes, quienes habrían llegado al país de forma discreta.
Migrantes de 16 nacionalidades
De acuerdo con la base de datos, entre los migrantes enviados a Nicaragua figuran ciudadanos de Honduras (22), Cuba (19), Ecuador (17), Guatemala (11), Colombia (11), Perú (7), El Salvador (6), Venezuela (6) y Nigeria (5).
Además, el registro incluye uno o dos ciudadanos procedentes de Bangladés, Costa Rica, República Dominicana, India, Irán y México.
Los datos provienen del Proyecto de Datos sobre Deportaciones, una iniciativa académica integrada por investigadores y expertos de la Universidad de California en Berkeley, junto con especialistas de las universidades de Columbia, Princeton y Rutgers, que recopila y analiza información interna del Gobierno estadounidense sobre la aplicación de las leyes migratorias.
Sin convenio oficial
Estados Unidos no mantiene con Nicaragua un acuerdo formal para recibir deportados de terceros países, a diferencia de los convenios suscritos con otras naciones de Centroamérica.
Pese a ello, la investigación sostiene que el régimen nicaragüense ha aceptado el ingreso de estos migrantes sin hacerlo público, de forma similar a como maneja el retorno de ciudadanos nicaragüenses deportados.
Llegadas individuales y pequeños grupos
La mayoría de los migrantes extranjeros fueron enviados de manera individual o en parejas. Sin embargo, el registro muestra dos deportaciones grupales: una el 19 de marzo de 2025, con cinco personas, y otra el 9 de mayo de 2025, con seis migrantes.
Los vuelos partieron principalmente desde el Aeropuerto Internacional de Miami, desde donde salió el 33 % de los deportados, y desde el Aeropuerto Internacional de Alejandría, en Luisiana, que concentró el 25 % de las salidas.
Los códigos migratorios utilizados
El análisis también detalla el tipo de procedimiento migratorio aplicado a cada caso.
Un total de 82 personas fueron deportadas bajo el denominado “código 8”, utilizado para migrantes interceptados en la frontera o expulsados del interior de Estados Unidos.
Otros 22 extranjeros fueron registrados bajo el “código 3”, correspondiente a una salida voluntaria autorizada por un juez de inmigración.
Asimismo, 11 personas fueron deportadas mediante el “código 6”, aplicado a migrantes detenidos por infringir las leyes migratorias estadounidenses.
El informe también registra un caso bajo el “código 0”, que corresponde a una retirada voluntaria autorizada por un oficial de inmigración.
Un caso que genera interrogantes
La divulgación de estos datos abre interrogantes sobre el papel que desempeña Nicaragua en la política migratoria estadounidense, ya que Washington mantiene acuerdos de traslado de deportados con una treintena de países, pero Nicaragua no figura oficialmente entre ellos.
Hasta el momento, el régimen nicaragüense no ha emitido ninguna explicación sobre el ingreso de estos 116 migrantes extranjeros, ni ha informado bajo qué mecanismo legal fueron admitidos en el país.
