google.com, pub-9466889741542306, DIRECT, f08c47fec0942fa0

Oposición nicaragüense condena la “continua persecución” de Ortega a la Iglesia católica

La oposición nicaragüense condenó la “continua persecución” que ejerce el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en contra de la Iglesia católica de Nicaragua, y mencionó el caso del obispo emérito Juan Abelardo Mata, de 80 años, quien fue retenido por la Policía, que ahora no lo dejan salir de su casa.

La sociedad civil y la oposición democrática nicaragüense condenan en los términos más enérgicos la continua persecución que la dictadura sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo ejerce contra la iglesia Católica y contra quienes alzan su voz en defensa de la libertad, la verdad y la dignidad humana”, señalaron en un pronunciamiento varias organizaciones opositoras.

Los recientes hechos contra monseñor Juan Abelardo Mata Guevara, obispo emérito de Estelí, constituyen una nueva muestra del clima de represión e intolerancia que vive Nicaragua”, indicaron.

El obispo emérito Mata fue retenido por policías el pasado lunes en represalia por una misa celebrada el jueves 25 de junio en la iglesia Cruz del Calvario, en la ciudad de Estelí, en la que pidió a los fieles rezar por la Iglesia católica perseguida y mencionó expresamente al obispo nicaragüense Rolando Álvarez y al sacerdote Frutos Valle.

El octogenario jerarca habría sido trasladado bajo el argumento de que era objeto de una investigación y, tras varias horas, fue dejado bajo vigilancia en su residencia, en la ciudad de Tisma, departamento de Masaya.

Lo ocurrido contra monseñor Mata no puede entenderse como un hecho aislado. Forma parte de una política sistemática de intimidación, acoso y persecución dirigida contra obispos, sacerdotes, religiosos y laicos comprometidos con su fe y con la defensa de las libertades públicas”, advirtieron las organizaciones opositoras, entre ellas la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, la Unidad Nacional, y la Unión Democrática Renovadora (Unamos).

La oposición denunció “ante Nicaragua y ante el mundo que la persecución contra la Iglesia católica continúa vigente y que las amenazas contra sus pastores buscan sembrar miedo y silenciar voces críticas”.