El Colectivo Nicaragua Nunca Más advirtió que el aplazamiento prolonga la espera de justicia para las víctimas y mantiene la incertidumbre sobre un caso que considera parte de la represión transnacional ejercida contra personas nicaragüenses exiliadas.
El juicio contra Jeremmy Jacobo Rivas, acusado por el delito de tentativa de homicidio en perjuicio de los refugiados nicaragüenses Joao Maldonado y Nadia Robleto, fue postergado en Costa Rica y no inició este lunes 6 de julio, como estaba previsto en el Juzgado Penal del Segundo Circuito Judicial de Goicoechea.
El proceso judicial busca esclarecer el segundo atentado perpetrado el 10 de enero de 2024 en San Pedro de Montes de Oca, donde la pareja sobrevivió a un ataque armado mientras permanecía bajo protección internacional como personas refugiadas, debido a la persecución política que denuncian por parte del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
La suspensión ocurre más de dos años después del atentado y, hasta el momento, las autoridades judiciales costarricenses no han informado una nueva fecha para el inicio del juicio.

Solo un acusado enfrenta el proceso
Según las investigaciones del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), al menos ocho personas habrían participado en la planificación o ejecución del atentado. Sin embargo, únicamente Jeremmy Jacobo Rivas enfrenta actualmente un proceso penal.
Ante esta situación, el Colectivo Nicaragua Nunca Más insistió en la necesidad de que las investigaciones continúen hasta identificar y procesar a todos los responsables, incluidos los posibles autores materiales e intelectuales.
Un caso de persecución transnacional
La organización defensora de derechos humanos sostiene que el atentado contra Maldonado y Robleto no puede analizarse como un hecho aislado, sino dentro del contexto de amenazas, vigilancia, persecución y desnacionalización que ambos han enfrentado por su condición de opositores al régimen nicaragüense.
El Colectivo afirmó haber documentado al menos 200 casos de represión transnacional contra personas nicaragüenses exiliadas, mediante hostigamiento, intimidación, agresiones y otras formas de violencia fuera de Nicaragua.
Entre los casos más graves registrados en Costa Rica mencionó los ataques contra Joao Maldonado y Nadia Robleto, Jaime Luis Ortega, Roberto Samcam y Reinaldo Picado.
A juicio de la organización, estos hechos evidencian la necesidad de que las autoridades costarricenses determinen si existe un patrón de violencia dirigido contra personas refugiadas, opositoras o exiliadas nicaragüenses.
Advierten sobre riesgo de impunidad
El Colectivo Nicaragua Nunca Más lamentó la postergación del juicio y consideró que el aplazamiento puede afectar el derecho de las víctimas a obtener una justicia pronta y cumplida.
“La prolongación del proceso aumenta la incertidumbre, genera revictimización y debilita la confianza en la capacidad institucional para responder ante hechos graves de violencia contra personas refugiadas”, señaló la organización.
Asimismo, recordó que el derecho internacional obliga a los Estados a brindar respuestas diligentes, efectivas y oportunas, advirtiendo que una justicia tardía puede favorecer la impunidad y facilitar la repetición de ataques contra personas refugiadas o exiliadas.
Llamado a Costa Rica
El Colectivo instó al Estado costarricense a establecer una nueva fecha para el juicio, garantizar el avance efectivo del proceso y reforzar la protección de las víctimas y testigos.
Además, recomendó desarrollar políticas públicas integrales dirigidas a proteger a las personas refugiadas y exiliadas, fortaleciendo las medidas de prevención, seguridad y acceso efectivo a la justicia frente a la represión transnacional.
Finalmente, hizo un llamado a la sociedad costarricense, a las organizaciones de derechos humanos y a la comunidad internacional para acompañar la búsqueda de verdad y justicia.
“La impunidad no puede convertirse en una invitación para que estos ataques se repitan”, concluyó el organismo.
