google.com, pub-9466889741542306, DIRECT, f08c47fec0942fa0

Dictadura acelera reforma para eliminar las elecciones en Nicaragua

La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo avanzó este miércoles en la ejecución de su plan para eliminar definitivamente las elecciones en Nicaragua, al anunciar el inicio de la elaboración de una propuesta de reformas destinadas a impedir cualquier proceso electoral que permita un cambio de gobierno.

En dos comunicados, el régimen informó que la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, junto con los jefes de bancada, comenzó a desarrollar el denominado plan “Nicaragua Triunfa en Paz y Unidad”, que servirá de guía para impulsar las reformas ordenadas por Ortega durante el acto oficial del pasado 19 de julio.

Según el documento, el objetivo es desarrollar un proceso de reformas “conforme las orientaciones del Jefe de Estado, Comandante Daniel Ortega Saavedra”, con el argumento de fortalecer las bases institucionales del llamado “Estado Revolucionario”.

Confirman que buscan impedir cualquier alternancia en el poder

El segundo comunicado deja explícito el propósito de las reformas.

La Comisión Constitucional de la Asamblea Nacional y el Consejo Supremo Electoral anunciaron que ya iniciaron la elaboración de la propuesta, cuyo objetivo es, según el régimen, perfeccionar los instrumentos jurídicos para garantizar que “no volverán a realizarse elecciones que le quiten el poder al pueblo”.

Con esa formulación, el sandinismo confirma que pretende convertir en norma constitucional el anuncio realizado por Ortega el 19 de julio, cuando declaró públicamente que en Nicaragua “no volverán a haber elecciones”.

La decisión representa un paso adicional en el desmantelamiento del sistema democrático nicaragüense, después de años de procesos electorales ampliamente cuestionados por organismos internacionales debido a la persecución de candidatos opositores, la cancelación de partidos políticos y la ausencia de garantías para una competencia libre.

Los comunicados muestran que tanto la Asamblea Nacional como el Consejo Supremo Electoral comenzaron a ejecutar las instrucciones apenas tres días después del discurso de Ortega.