Diversas organizaciones políticas y civiles nicaragüenses en el exilio emitieron un pronunciamiento conjunto en el que denuncian que las recientes declaraciones de Daniel Ortega, en las que aseguró que en Nicaragua no habrá más elecciones, constituyen una “ruptura abierta” del orden democrático y de los compromisos internacionales asumidos por el Estado nicaragüense.
El documento, titulado “Nicaragua exige democracia, no una dictadura perpetua”, sostiene que la eliminación de las elecciones implica la consolidación de un régimen “autoritario, permanente y dinástico”, incompatible con los principios de la democracia representativa y con el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.
Las organizaciones consideran que el anuncio trasciende el ámbito político interno y representa la abolición del derecho de los nicaragüenses a elegir libremente a sus gobernantes, al desconocer la soberanía popular como base del orden democrático.
Señalan violaciones a tratados internacionales
En el pronunciamiento, los firmantes argumentan que la decisión contradice obligaciones internacionales asumidas por Nicaragua, entre ellas la Carta de la Organización de los Estados Americanos (OEA), la Carta Democrática Interamericana y la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
Según el documento, el régimen incumple principios relacionados con la democracia representativa, la separación de poderes, el pluralismo político y el respeto a las libertades fundamentales, incluyendo los derechos de participación política y de asociación.
Por ello, solicitan que los órganos competentes del Sistema Interamericano activen los mecanismos jurídicos y diplomáticos previstos para responder a una ruptura del orden democrático.
Piden restituir derechos y liberar a presos políticos
Las organizaciones demandan el restablecimiento de las libertades públicas, la liberación de todos los presos políticos, el regreso seguro de los desterrados y desnacionalizados, así como la restitución de derechos a profesionales del derecho y de la salud que han sido afectados por medidas del régimen.
Asimismo, exigen el cese de la represión, del destierro arbitrario y el restablecimiento del orden constitucional.
El pronunciamiento sostiene que la única salida a la crisis política pasa por la realización de elecciones libres, competitivas, transparentes y con observación internacional independiente, acompañadas de garantías para todos los actores políticos.
Llamado a la OEA y a la comunidad internacional
Las organizaciones firmantes hicieron un llamado a los gobiernos democráticos del continente, especialmente a los Estados miembros de la OEA, a su Consejo Permanente y a la Secretaría General, para fortalecer la aplicación de los mecanismos contemplados en la Carta Democrática Interamericana.
También exhortaron al sistema de Naciones Unidas, a la Unión Europea y a la comunidad internacional a no reconocer ni legitimar cualquier medida orientada a eliminar el derecho de los nicaragüenses a elegir a sus gobernantes.
El documento advierte que la consolidación de un régimen sin elecciones tendría consecuencias para la estabilidad democrática de la región, al incrementar la represión, el exilio y la migración forzada, además de sentar un precedente negativo para el continente.
Organizaciones firmantes
El pronunciamiento fue suscrito por ocho organizaciones políticas y civiles nicaragüenses en el exilio:
- AUN
- Asamblea Nicaragüense por la Democracia (AND)
- Avanza
- Concertación Democrática Nicaragüense Monteverde
- Mesa Todos Somos Nicaragua
- Plataforma de Unidad por la Democracia (PUDE)
- Unamos
- Unidad Nacional
Las organizaciones concluyen que la defensa de las elecciones libres en Nicaragua no solo responde a la situación interna del país, sino que constituye una causa fundamental para la protección de la democracia y del Estado de derecho en todo el hemisferio.
