La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo respondió este jueves al Gobierno de Chile con un nuevo comunicado en el que rechazó las críticas formuladas por Santiago tras el anuncio de que en Nicaragua ya no habrá elecciones para permitir la alternancia en el poder.
A través del Ministerio de Relaciones Exteriores, el régimen calificó de “injerencistas” los señalamientos de la Cancillería chilena y defendió como asuntos de “soberanía” las reformas que impulsa para eliminar los procesos electorales competitivos.
“Acusamos recibo de la nota emitida por la Cancillería de la República de Chile, sus comentarios que lucen injerencistas sobre nuestros procesos políticos, jurídicos e institucionales, soberanos y dignos”, afirmó la Cancillería sandinista.
El comunicado sostiene que los Estados deben mantener “el más absoluto respeto” a los principios de no injerencia y no intervención, argumentando que las decisiones adoptadas por el régimen corresponden exclusivamente al ámbito interno de Nicaragua.
Nueva ofensiva diplomática
La respuesta contra Chile forma parte de una serie de comunicados emitidos por la Cancillería sandinista contra gobiernos que han condenado las declaraciones de Ortega del pasado 19 de julio, cuando anunció públicamente que en Nicaragua “no volverán a haber elecciones” para que la oposición pueda llegar al poder.
En los últimos días, el régimen también ha respondido con duros comunicados a Panamá, Guatemala, República Dominicana y Costa Rica, acusándolos de intervenir en asuntos internos y apelando reiteradamente al principio de soberanía.
