El politólogo Enrique Sáenz dijo en entrevista con La Mesa Redonda que Daniel Ortega quiere trasladar a Nicaragua a la “época medieval”, a causa de su pretensión de enquistar a su familia en el poder, a como lo hizo por 45 años la dinastía de los Somoza.
“Ortega de repente, –como quien no quiere la cosa– te manipula un pasaje bíblico y te dice ‘Dios quita reyes y pone reyes’; la otra parte en el cerebro que repica es en consecuencia: ‘yo soy resultado de la voluntad divina’. Y si esto lo repiten los pastores cómplices de Ortega, pues no podemos subestimar el impacto que tiene en algunas mentes en Nicaragua”, declaró Sáez.
Explicó que el concepto de República, está asociado a la independencia y que en la época de las monarquías de las que Nicaragua se independizó hace 200 años, “lo que tenía el rey no eran ciudadanos, (sino) eran súbditos, y era la familia real, y el poder ser heredaba del rey a su primogénito, o a quien determinaran las normas vigentes”.
“Uno de los conceptos inherentes a la independencia es el concepto de República. Los asuntos públicos, los asuntos del ciudadano, los asuntos de la sociedad y no de una familia real. Por desgracia, nosotros tuvimos 45 años prácticamente, de 1934 a 1979, gobernado por una familia, Anastasio Somoza García, Luis Somoza Debayle, Anastasio Somoza Debayle, y ya estaba preparándose al siguiente heredero, el cuarto Somoza ya estaba en la fila, pero la interrumpió el derrocamiento de Anastasio Somoza Debayle”, expuso.
“Pero qué tenemos ahora otra vez, el intento de entronizar igual que en las monarquías medievales, igual que antes de la independencia de la época colonial, la pretensión de enquistar a una nueva familia, con una nueva dinastía”, añadió en referencia a la dictadura Ortega-Murillo.
ORTEGA, EL VERDADERO VENDEPATRIA
Para el también economista, “Ortega puso la locomotora de la historia exactamente al revés, la puso en la misma línea férrea, pero al revés”, pues “fue el mismo que hipotecó Nicaragua” a un empresario chino.
“Ahí está la disposición constitucional, ahí está la ley de concesión canalera a Wang Jing por 100 años. Este sujeto que habla de vendepatria, de antiimperialismo, es el mismo que tiene todavía hipotecada a la patria, porque todo el territorio nacional está comprometido con esa concesión canalera a un oscuro empresario chino”, criticó.
Sáenz reiteró que “Ortega nos quiere trasladar a la época medieval, el origen divino del poder, la República anulada por el control del poder por una familia real, sustituir los ciudadanos por súbditos”.
Pero además, “entregar el país a intereses externos, porque como esa concesión está viva –Dios me oiga y esto no ocurra– cualquier día nos podemos desayunar con que esta concesión está siendo efectiva por quien sea, un empresario o un país o lo que fuera, por causa del ‘patriota’ Ortega”, advirtió.
El politólogo explicó que en uno de los artículos de esa concesión “Wang Jing puede –valga la redundancia– trasladar esa concesión, concederla a otro, cederla, partirla, venderla, regalarla”.
