Al menos 13 personas murieron el domingo en el incendio de una discoteca en la ciudad de Murcia, en España, un balance que amenaza con aumentar a medida que la policía avanza entre los escombros, anunciaron las autoridades. Entre las víctimas figuran cinco nicaragüenses, cuatro de estos son familia.
“Queremos saludar a las familias que están aquí, en Nicaragua. Una familia entera, con amistades, de nicaragüenses de Chinandega que fallecieron en el incendio, (en) la tragedia que se desató en un restaurante, en una discoteca, en Murcia, España”, dijo ayer la vicedictadora Rosario Murillo, a través de medios oficialistas.
Murillo leyó el nombre de los cinco nicaragüenses víctimas del incendio: Martha Alejandra Zamora, de 62 años, y sus hijos, Sergio Enrique Silva, de 39 años, y Erick Salomón Torres, de 30 años. También Ofilia del Carmen Blandón, de 27 años, y esposa de Torres. Además mencionó a Tania Martínez, de 49 años, quien tenía 17 años de residir y trabajar en España, que, según Murillo, “murió con su esposo de origen ecuatoriano”, cuyo nombre no precisó.
EL INCENDIO

Según medios españoles, el fuego era de “extrema gravedad”, y aunque en un primer momento los servicios de emergencia situaron el origen de la tragedia en la discoteca Teatre, posteriormente la Policía informó de que el fuego se había desatado en la Fonda y que desde ahí se había extendido a Teatre y a otra discoteca, Golden, frecuentada por la comunidad latina.
De acuerdo con medio El Periódico, el nicaragüense Erick había congregado el sábado a las 9 de la noche a más de veinte familiares y amigos para celebrar su 30 cumpleaños.
Eric, junto al resto de invitados, cenó en la Fonda Milagros y, tras terminar la celebración, casi la mitad de ellos siguió la fiesta en la discoteca de Atalayas. La mayoría no logró salir con vida y murieron por el incendio. Entre los cadáveres también estaban la madre de Eric, Martha, y su hermano Sergio.
Alan Antonio Antía, uno de los parientes que asistió al citado cumpleaños, dijo que se retiró antes de que el fuego comenzara a propagarse. Luego se enteró de los hechos y trató de ir al lugar de la tragedia en Atalayas, pero cuando llegó “el fuego cubría ya todo el techo y la fachada de la discoteca”.
Contó que la familia nicaragüense llevaba viviendo en la región desde hace más de quince años. “Dicen que estaba lleno. La gente que estaba abajo sí logró salir, los que estaban arriba, no”, manifestó Alan Antonio.
Aún se desconoce el origen del incendio. Las autoridades apuntan de momento a tres discotecas contiguas afectadas por las llamas, el Teatre, la Fonda Milagros y el Golden.
