El sacerdote mexicano Ezequiel Buenfil Batún, rector del Convento San Juan Neumann, en Chinandega, fue expulsado de Nicaragua el martes, pero antes de eso, fue golpeado e interrogado durante ocho horas por la Policía Orteguista, según revela una fuente de todo crédito a La Mesa Redonda.
“Al padre Ezequiel lo llegaron a sacar de la casa en la que estaba hospedado, en Chinandega, a las 5:30 am. Lo sacaron con lujo de violencia, lo agarraron del pelo, lo golpearon y le gritaron que era un narcotraficante”, contó la fuente que por razones de seguridad pide no revelar su nombre.
El sacerdote fue trasladado a Managua “en donde lo interrogaron por más de 8 horas”. Luego “lo pusieron en un avión con destino a México, su país de origen”, detalló el informante.
Obispo Sándigo amenazó con “juicio canónico”
La fuente, afirmó que estando en México el sacerdote Ezequiel Buenfil “recibió una llamada del supuesto asistente del obispo (René) Sándigo” y este le dijo que “la Policía les había pasado información de sus delitos y le iniciarían un juicio canónico”.

Monseñor René Sándigo es visto como “aliado y cercano” al régimen de Daniel Ortega y como la “oveja negra” de la Iglesia católica en Nicaragua, que busca convertirse en el Cardenal tras la próxima jubilación de Leopoldo Brenes.
El padre Ezequiel era el exorcista de la diócesis de León, que administra monseñor Sándigo.
La fuente denunció que otros miembros de la congregación de Buenfil también “fueron golpeados y se fueron huyendo”.
“A uno de ellos, extranjero, lo llevaron a la frontera y lo dejaron allí”, relató.
