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Oposición nicaragüense rechaza reforma constitucional y denuncia “la muerte de la República”

En un pronunciamiento conjunto, la Gran Confederación Opositora de Nicaragua (GCON), junto con las plataformas RENACER Nicaragua y la Plataforma de Unidad Democrática de Nicaragua (PUDE), expresaron este lunes 13 de enero, su rechazo a la entrada en vigencia de la reforma constitucional ordenada por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Según los opositores, este proceso no es más que una imposición de una nueva Constitución que consume lo que califican como “la muerte de la República de Nicaragua”.

La reforma constitucional otorga a los dictadores un poder absoluto, eliminando la separación de poderes y sometiendo todo el aparato del Estado a los intereses de la familia Ortega-Murillo.

Esta reforma, explican los opositores, extingue cualquier posibilidad de un sistema electoral democrático, consolidando un sistema de partido único que suprime toda forma de oposición política.

La reforma constitucional, según la oposición, representa un retroceso histórico en Nicaragua, ya que abandona su carácter de Estado democrático para transformarse en un régimen autoritario y totalitario.

Entre las medidas más preocupantes, se destaca la designación de Rosario Murillo como “copresidenta”, lo que fortalece la estructura de sucesión dinástica y convierte al país en un feudo político bajo el control absoluto de la familia Ortega.

Llamado a la comunidad internacional y a la “unidad”

Ante esta grave situación, la oposición nicaragüense hizo un llamado urgente a los gobiernos democráticos y organismos internacionales a implementar sanciones efectivas que detengan cualquier apoyo económico al régimen, y a fortalecer los mecanismos de apoyo humanitario y legal para las víctimas de la represión.

La presión internacional, según los opositores, es crucial para denunciar las violaciones de derechos humanos y exigir el restablecimiento del Estado de Derecho en Nicaragua.

Instamos a los gobiernos democráticos y organismos internacionales a implementar sanciones efectivas, suspender cualquier relación económica que beneficie al  régimen y fortalecer los mecanismos de apoyo humanitario y legal para las víctimas de la  represión. La presión internacional es crucial para denunciar esta violación flagrante de los  derechos humanos y exigir el restablecimiento del Estado de Derecho en Nicaragua”, señalaron.

Asimismo, hacen un llamado a la “unidad” del pueblo nicaragüense y la resistencia organizada tanto dentro como fuera del país.

Es tiempo de centrar los esfuerzos en una lucha conjunta contra la dictadura.  Es fundamental mantener viva la denuncia de las violaciones de derechos humanos, fortalecer la  organización para la resistencia pacífica y movilizarse activamente para evidenciar el rechazo a esta dictadura dinástica”, indicaron.