El senador estadounidense Marco Rubio, candidato propuesto por el expresidente Donald Trump para el cargo de secretario de Estado, arremetió contra el régimen de Daniel Ortega en Nicaragua durante su comparecencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, que está evaluando su nominación.
Rubio calificó al régimen de Ortega como un peligro para la seguridad de Estados Unidos, destacando las acciones de la dictadura en Nicaragua en relación con la presencia militar rusa en la región.
Durante su intervención, Rubio acusó al régimen de facilitar la presencia naval rusa en el hemisferio, lo que, según él, representa una amenaza directa para la seguridad nacional de Estados Unidos.
“Eso es una amenaza para nuestra seguridad nacional que amerita atención”, apuntó Rubio, al tiempo que resaltó la creciente influencia de Rusia en el país centroamericano.
El senador republicano también criticó la situación política de Nicaragua, señalando que Ortega y su esposa Rosario Murillo, han transformado el país en una “dinastía familiar” al modificar la Constitución para perpetuarse en el poder.
“Ortega y su esposa ahora serán copresidentes”, afirmó Rubio, quien sostuvo que “no hay democracia en Nicaragua, la han eliminado completamente”.
Rubio mencionó además la represión política en el país, subrayando el arresto de opositores y el rechazo a quienes intentaron postularse a la presidencia.
“Han expulsado a los opositores y arrestado a todo aquel que se inscribiera para postularse a la presidencia”, dijo, y agregó que Ortega y Murillo también “han entrado en guerra con la Iglesia católica”, institución que, según él, representaba la última fuerza en Nicaragua capaz de desafiar al régimen.
El senador también abordó la crisis migratoria en Estados Unidos, una de las principales preocupaciones de la administración Trump. Rubio coincidió con el gobierno del presidente saliente Joe Biden en que el régimen de Ortega está fomentando la migración ilegal hacia Estados Unidos.
Según Rubio, el régimen Ortega-Murillo está permitiendo que personas de cualquier parte del mundo lleguen a Nicaragua sin visado, para luego continuar su viaje hacia Estados Unidos.
“El régimen nicaragüense está permitiendo que la gente viaje a Nicaragua, sin visado, desde cualquier parte del mundo, y luego transite hacia Estados Unidos. Han contribuido directamente a la crisis migratoria que enfrentamos en nuestra frontera” con México, expuso
La postura de Rubio refleja las preocupaciones de la administración Trump, que considera que Estados Unidos enfrenta una “invasión” de migrantes irregulares, un fenómeno que el presidente electo había prometido combatir a través de medidas como la deportación masiva.
