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Mauricio Funes y su mensaje misterioso en X “tras morir” en Nicaragua

El ex presidente de El Salvador, Mauricio Funes, falleció el martes 21 de enero a los 65 años en Nicaragua, donde residía desde 2016 tras recibir asilo político por la dictadura de Daniel Ortega.

El Ministerio de Salud nicaragüense confirmó su muerte a las 9:35 de la noche debido a una “grave dolencia crónica”.

El Ministerio de Salud del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de la República de Nicaragua, por este medio, cumple con informar que, desafortunadamente, el paciente ciudadano Carlos Mauricio Funes Cartagena, expresidente de El Salvador, con residencia en nuestro país, ha fallecido esta noche, a las 9:35 PM, como resultado de su grave dolencia crónica”, indicó la dictadura en un comunicado.

Sin embargo, poco después de su deceso, un mensaje con tintes de despedida fue publicado en su cuenta oficial de X (anteriormente conocida como Twitter).

En el mensaje, que fue borrado poco después, Funes expresó: “En estos momentos difíciles para mi familia y mi persona, solo pido a Dios que se realice su voluntad. Pido sus oraciones, pero si ha llegado el momento de partir, sé que serví a mi país con honor y lealtad. Fue mi mayor honor y privilegio servir a mi patria”.

Este mensaje se publicó a las 11:00 de la noche y un minuto después apareció otro mensaje: “¡Dios bendiga a El Salvador!”. Luego la cuenta fue eliminada, dejando a muchos desconcertados.

Funes, quien gobernó El Salvador entre 2009 y 2014 como el primer presidente de izquierda del país, vivió en Nicaragua tras huir de acusaciones de corrupción en su contra.

El régimen de Daniel Ortega le otorgó asilo político, evitando así su extradición a El Salvador, donde enfrentaba múltiples cargos relacionados con actos de corrupción, incluidos negociaciones con pandillas durante su mandato para reducir la tasa de homicidios a cambio de beneficios para los líderes criminales encarcelados.

Además, Funes fue condenado en ausencia a 14 años de prisión por su vinculación con una tregua pactada entre las pandillas en 2012, así como por malversación de fondos públicos. Este juicio, realizado en su ausencia, fue el segundo en la historia democrática de El Salvador en el que un ex presidente fue condenado a prisión.

El ex mandatario, quien comenzó su carrera política como periodista denunciante de irregularidades, se encontraba bajo la protección del régimen orteguista, que además le otorgó la nacionalidad nicaragüense.