La dictadura Ortega-Murillo mandó a pintar de color blanco el edificio de la de la Curia de Matagalpa, que ha estado bajo control policial desde agosto de 2022, cuando el régimen de Daniel Ortega arrestó al obispo Rolando Álvarez Lagos.
Desde la tarde del lunes 3 de febrero, un grupo de obreros trabaja en la aplicación de pintura blanca en la fachada de la residencia episcopal, ubicada en el centro de la ciudad, en un inmueble de dos plantas de aproximadamente 50 metros de largo en su costado norte y 30 metros en su costado oeste, que da frente a la delegación departamental del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
Aunque aún no se ha oficializado el destino del inmueble, en Matagalpa crece la especulación sobre que la Curia podría ser destinada a funciones relacionadas con el INSS, cuya sede se encuentra en las cercanías.
La renovación estética, en un contexto de constante represión hacia la Iglesia católica en Nicaragua, se perfila como la última fase de la confiscación de la propiedad de la Iglesia.
Cabe recordar que, aunque la Curia estuvo bajo custodia policial desde el arresto de Álvarez, no fue sino hasta finales de enero que comenzaron a registrarse saqueos en el lugar.
Fuentes cercanas a la Iglesia denunciaron que, sin identificar a los responsables, se presentaron camiones para sustraer objetos valiosos de la residencia episcopal de la Diócesis de Matagalpa, incluidos artículos religiosos de alto valor.
El régimen de Ortega y Murillo, que mantiene un hermetismo absoluto sobre los fines que se le darán a la Curia, no ha emitido pronunciamientos oficiales sobre la reubicación de los bienes o el nuevo uso de la residencia. Sin embargo, fotografías filtradas por ciudadanos muestran el edificio repintado de blanco, sin más detalles sobre las actividades en curso.
El 24 de enero, Rosario Murillo anunció la creación de un “nuevo centro técnico” en el departamento de Matagalpa; aunque no precisó la ubicación exacta del centro.
