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Denuncian campañas de desprestigio contra organizaciones y la prensa independiente de Nicaragua

La defensora de derechos humanos nicaragüense y miembro del Espacio de Diálogo, Haydée Castillo, y el periodista Sergio Marín Cornavaca, director del medio independiente La Mesa Redonda, denunciaron las recientes campañas de desprestigio y acusaciones falsas lanzadas por el régimen de Daniel Ortega y sus aliados contra organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicación nicaragüenses.

Estos ataques apuntan a desacreditar a aquellos que denuncian las violaciones de derechos humanos y las acciones represivas en Nicaragua, acusándolos de enriquecimiento personal con fondos de la cooperación internacional, en específico de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), la cual fue recientemente cerrada por el presidente Donald Trump.

Según Marín Cornavaca, el régimen y algunos individuos que se hacen llamar “opositores” han difundido rumores de que más de 150 millones de dólares habrían sido destinados a organizaciones opositoras y a la prensa independiente de Nicaragua.

Los opositores de los opositores se han dado a la tarea de difamar y otros literalmente de mentir con una irresponsabilidad absoluta, llenando a todo el mundo de que somos millonarios, de que este programa es millonario, de que la Haydée ha recibido (dinero), de que somos vividores del erario norte americano. Si bien es cierto son grupos pequeños, no sustentan sus afirmaciones y se dejan ir al peso de la lengua, pero atentan contra la verdad en primer lugar; en segundo lugar contra la lucha”, declaró el periodista.

También subrayó la falta de coherencia de estos ataques, señalando que si la energía de esas campañas se destinara a cuestionar al régimen de Daniel Ortega, Nicaragua probablemente tendría una dictadura “bastante golpeada”.

Ahora, estamos focalizados como medios de comunicación que hemos recibido ‘grandes millones’ y que ‘Sergio Marín es millonario’, y ‘los opositores son millonarios’. No saben por ejemplo que, hay periodistas que desde hace rato andan ubereando (conductores), es decir alquilan un carro de la empresa Uber porque existe esa modalidad y se van a manejar en las noches, y a pesar de eso están haciendo sus programas. Yo mismo tengo ingresos por otras actividades que realizo, y así subsidio esta actividad del periodismo”, afirmó Marín Cornavaca.

El periodista exiliado en Costa Rica, añadió: “Tengo un beneficiario que me ha ayudado, pero eso no supera los 150 dólares en el mes, y 150 dólares en Costa Rica sabes para qué me sirven, para pagar algunos elementos como el internet para poder seguir operando. Y si yo hago el esfuerzo de cortarme el pelo y salir presentable aquí, y vayan a chequear los videos de esta ropa que uno tiene, tiene más de 10 años, porque no somos divos de la comunicación, ni estamos a la expensa de los recursos de un Estado. Me parece sumamente mentiroso, burdo que estén haciendo estas campañas de desprestigio”.

Marín Cornavaca aseveró que “esas campañas alimentadas frente a grupos opositores, no son correctas porque están falseando la verdad”.

Veo esa campaña y me parece que están atentando contra el honor de las personas y de las organizaciones, y solamente puede venir del sector de aquellos que se dicen opositores, pero que tienen una agenda oculta a favor del régimen de Daniel Ortega, eso es lo que yo pienso”, opinó.

Por su parte, Haydée Castillo rechazó las acusaciones, aclarando que las más de 30 organizaciones que forman parte de la plataforma opositora Espacio de Diálogo, operan bajo una coordinación colegiada y nunca han recibido fondos de USAID.

Nosotros nunca hemos recibido ni un dólar de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo, nunca; o sea alguien que muestre un recibo o algo, que no lo va a encontrar. Y también la agencia de Estados Unidos lo puede reafirmar”, aseguró Castillo.

Además, explicó que la cooperación internacional, en particular la de países ricos y agencias como USAID, se originó a partir de demandas de los movimientos sociales y organizaciones de la sociedad civil desde los años 90, en el contexto de la reconstrucción post-guerra y la lucha por erradicar la pobreza en Nicaragua.

Tanto Castillo como Marín, coincidieron en que, si bien la cooperación internacional “no es un pecado ni un delito”, la transparencia y la rendición de cuentas son fundamentales para garantizar que los recursos sean utilizados de manera adecuada.

Castillo argumentó que la lucha contra la pobreza, la erradicación de la desigualdad y el fortalecimiento de la democracia no deben ser demonizados, ya que estos procesos requieren el apoyo de la comunidad internacional.

Marín Cornavaca recordó que, durante la tragedia del huracán Mitch en 1998, muchas de las ayudas de emergencia, tanto en Nicaragua como en Honduras, fueron canalizadas a través de organizaciones no gubernamentales debido a la ineficiencia Estatal en la gestión de la crisis.

En ese momento, muchas de las organizaciones de la sociedad civil desempeñaron un papel clave en la asistencia humanitaria, lo que fue posible gracias a los fondos provenientes de USAID y otras agencias internacionales.

El periodista también hizo un llamado a la transparencia en el uso de los fondos, sugiriendo que, en caso de que los opositores y periodistas recibieran ayuda, esta debería ser auditada de manera correcta.

Además, recordó que incluso el propio régimen de Ortega ha recibido apoyo de USAID, como en el caso de la modernización de la Asamblea Nacional y camionetas donadas a la Policía en Nicaragua.

Castillo añadió que las organizaciones que reciben fondos deben ser responsables y transparentes, tanto con la sociedad como con el Estado, y que el derecho de la opinión pública a exigir rendición de cuentas es legítimo. Sin embargo, advirtió que las campañas de desprestigio orquestadas contra la oposición no solo son desinformadas, sino que también buscan deslegitimar la lucha por la democracia en Nicaragua.

“Aquí no es criticar por criticar. Y como dicen ‘en río revuelto ganancia de pescadores’”, expresó Castillo, agregando que la lucha por la democracia y los derechos humanos en Nicaragua debe ser respaldada por la verdad, no por mentiras.

El desmantelamiento de USAID

La USAID es la mayor agencia de cooperación del mundo, que fue fundada en 1963 y cuenta con cerca de 10.000 empleados y un presupuesto de 50.000 millones de dólares en 2023.

El magnate Elon Musk, encargado de recortar el gasto público en la nueva Administración de Trump, ordenó desmantelar la USAID, lo que pone en peligro programas que salvan vidas a millones de personas en todo el mundo, según denuncian organizaciones de la sociedad civil.

El Gobierno de Trump sostiene que la USAID es ineficiente, que subvenciona innecesarios programas de igualdad y sostenibilidad en el mundo y que sus trabajadores se “insubordinaron” ante la orden de suspender la ayuda humanitaria.

El diario The New York Times apunta que casi la totalidad de sus 10.000 empleos serán eliminados y solo quedará un pequeño grupo de 290 trabajadores.