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Rosario Murillo le responde a la FAO: “En Nicaragua no hay hambre”

La co-dictadora Rosario Murillo, continúa indignada con el reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que asegura que en Nicaragua 1.4 millones de nicaragüenses sufren de hambre.

En el informe titulado “Panorama regional de la seguridad alimentaria y la nutrición para América Latina y el Caribe 2024”, la FAO advirtió que la crisis alimentaria en Nicaragua es grave, pero Murillo rechazó estas afirmaciones, al asegurar que “en Nicaragua no hay hambre”.

En Nicaragua no hay hambre. La pobreza que nos dejaron, esa es la que combatimos y cualquier falsedad también se combate, con determinación, con coraje, con valentía, exigiendo la decencia y la integridad que se demanda alrededor de cualquier informe”, declaró Murillo este jueves.

Qué dice el informe de la FAO sobre Nicaragua

El pasado 27 de enero, la FAO a través de su informe “Panorama regional de la seguridad alimentaria y la nutrición para América Latina y el Caribe 2024”, señaló que en Nicaragua 1.4 millones de personas padecen hambre.

La organización internacional detalló que el país pasó de tener 1.3 millones entre 2020-2022 a 1.4 millones de personas subalimentadas entre 2021-2023. Además, refirió que la prevalencia de la subalimentación aumentó de 19.2 % entre 2020-2022 a 19.6 % entre 2021-2023.

Según la FAO, Nicaragua se ubicó como el segundo de Centroamérica con la mayor “prevalencia subalimentaria”, con el 19.6 %, solo por debajo de Honduras.

La prevalencia de la subalimentación, consiste en el porcentaje de la población de cada país que no tiene suficiente acceso a alimentos o a una nutrición adecuada para mantener su salud y bienestar.

Asimismo, la FAO reveló que el costo de la dieta saludable por persona en Nicaragua pasó de 4.07 a 4.61 dólares por día, es decir, 169 córdobas.

Cabe destacar que este informe de la FAO provocó que la dictadura ordenara “el retiro de Nicaragua de esta organización” y el cierre “inmediato” de su representación y oficinas en el país centroamericano.

A través de un comunicado, firmado por el sancionado canciller Valdrack Jaentschke, la dictadura señala que “rechaza” el informe “por carecer de objetividad, rigor metodológico, por contener información falsa, con tendencia injerencista, agresiva y que ha sido difundida de manera malintencionada con fines políticos”.

La dictadura Ortega-Murillo argumenta que el informe de la FAO “publica información y datos sobre Nicaragua que no fueron autorizados, ni consultados a nuestras Instituciones, ni validados por el gobierno de la República de Nicaragua”.