La diputada orteguista Gladys de los Ángeles Báez falleció este martes 11 de marzo a los 83 años en el Hospital Militar Alejandro Dávila Bolaños, en Managua. Báez, había sido hospitalizada recientemente en estado crítico tras el supuesto encarcelamiento de su hijo.
Báez, quien también se desempeñaba como vicepresidenta de la junta directiva de la Asamblea Nacional, fue miembro de la Comisión Especial encargada de dictaminar la reforma constitucional ordenada por el dictador Daniel Ortega.
Su trayectoria política en el orteguismo data de más de seis décadas, habiendo sido parte fundamental de la Revolución Sandinista. Nacida en León, fue delegada del Congreso Mundial de la Mujer en Moscú en 1963 y sobreviviente de la “gesta de Pancasán”, un episodio de la lucha guerrillera en los años 60 en el que murieron 13 jóvenes combatientes sandinistas a manos de la Guardia Somocista.
Su trabajo en el ámbito legislativo comenzó en 2002, cuando asumió la representación del departamento de León en la Asamblea Nacional, donde se destacó por su lealtad al régimen orteguista. A lo largo de su carrera, fue conocida por su firme militancia en favor del régimen de Ortega y su apoyo en las decisiones que han caracterizado el actual contexto político del país.
El reciente deterioro de su salud, según informes, se vinculó a la detención de su hijo, Camilo Báez, acusado de amenazas y vínculos con el paramilitarismo.
Camilo Báez, se destacó por su discurso de confrontación hacia opositores y figuras del sandinismo. A pesar de haber de una supuesta liberación el fin de semana pasado, su madre no logró superar la situación y falleció.
En un comunicado oficial, Daniel Ortega y Rosario Murillo expresaron su pesar por la partida de Báez, y calificaron a la diputada como una “inclaudicable luchadora” y confirmaron que se rendirán honores en su ciudad natal, León, como tributo a su legado.
Cabe recordar que en julio de 2023, el Departamento de Estado de Estados Unidos sancionó a Báez junto a otros funcionarios nicaragüenses, acusándola de socavar las instituciones democráticas y participar en represalias contra los opositores políticos.
