Henry Ruiz Hernández, conocido como el comandante “Modesto” del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), se encuentra bajo “casa por cárcel” desde el sábado 8 de marzo de 2025, según medios independientes nicaragüenses.
Según el medio Confidencial, tres patrullas policiales y decenas de oficiales han mantenido un cerco policial en torno a la casa de Henry Ruiz, ubicada en el reparto Los Robles, en Managua.
Fuentes cercanas a la familia de Ruiz, uno de los nueve comandantes históricos de la revolución sandinista y exministro de Planificación en el gobierno de los años 80, confirmaron que el veterano exguerrillero se encuentra solo en su hogar.
Desde hace más de ocho años, Ruiz se mantiene alejado del debate público y de la política, sin embargo, su salud y la imposición de restricciones por parte del régimen han encendido las alarmas de su familia.
Según las fuentes citadas por el medio Divergentes, el cerco policial comenzó de manera intensiva el 8 de marzo, cuando Ruiz intentó salir de su casa, aparentemente para atender una fuga de agua.
Un plomero había llegado para revisar el medidor del servicio de agua, dado que Ruiz había notado un recibo de 15 mil córdobas, una cifra inusualmente alta. No obstante, cuando intentó salir, una docena de oficiales lo rodearon y le impidieron continuar.
Los agentes le informaron que debía permanecer en su casa “por órdenes superiores” sin explicarle si está siendo objeto de alguna acusación o investigación formal.
La hija de Ruiz ha sido la única persona autorizada para llevarle alimentos y medicamentos, lo que preocupa aún más debido a que el excomandante necesita un tratamiento especializado para su diabetes.
Los oficiales han impedido la entrada de la persona encargada de las labores domésticas, señalando que solo los familiares directos pueden ingresar a la vivienda, aunque la mayoría de la familia cercana de Ruiz se encuentra en el exilio.
Henry Ruiz, de 81 años, ha mantenido una postura crítica hacia el FSLN y su liderazgo desde que se alejó de la política en los años 90. A pesar de ser una figura histórica de la revolución, no ha sido parte activa de la vida política desde su distanciamiento con la dirección encabezada por Daniel Ortega.
Durante la década de 1970, fue parte de la guerrilla rural y uno de los miembros de la Dirección Nacional del FSLN, el órgano máximo del movimiento que logró derrocar al dictador Anastasio Somoza en 1979.
Tras el triunfo de la revolución, fue nombrado Ministro de Planificación, pero con el tiempo se desilusionó de la evolución del FSLN bajo Ortega, lo que lo llevó a alejarse del partido.
