Al cumplirse siete años del estallido social de abril de 2018 en Nicaragua, la Concertación Democrática Nicaragüense (CDN) emitió una declaración en la que asegura “llevar a la práctica una estrategia consensuada y un plan de acción para aislar aún más, debilitar y derrocar” a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua.
En su pronunciamiento, la organización opositora sostuvo que abril de 2018 representó “la expresión de un sentimiento colectivo, de una visión compartida y de valores arraigados entre los nicaragüenses ante la necesidad impostergable de un cambio profundo para construir una nueva nación en libertad, democracia y justicia”.
“Para la Concertación Democrática Nicaragüense (CDN), la esperanza no es un deseo pasivo sino una poderosa fuerza activa, movida por la necesidad de un futuro libre. Resistimos con fuerzas renovadas para llevar a la práctica una estrategia consensuada y un plan de acción para aislar aún más, debilitar y derrocar a la más oprobiosa dictadura de América”, reza el comunicado.
La CDN subrayó que, a pesar de los intentos del régimen por borrar de la memoria colectiva los hechos violentos y represivos ocurridos desde entonces —incluyendo ejecuciones extrajudiciales, torturas, destierros y juicios sin garantías—, el espíritu de abril no se ha extinguido.
“Los objetivos de abril siguen pendientes, el espíritu de lucha y la certeza de que la dictadura caerá es un sentimiento que continúa vivo, encarnado en el corazón de la gran mayoría de los nicaragüenses. Abril es un símbolo, un grito, una esperanza, una fuerza que une y no se olvida. La dictadura Ortega Murillo sabe que abril reverdece constantemente con la misma vitalidad de hace siete años; que no es un simple recuerdo, sino que es fuerza que sigue viva y que todos sus intentos para matarlo son inútiles”, apuntó.
La organización opositora señaló que “los codictadores se saben derrotados, por eso auto aprobaron una nueva Constitución y nuevas leyes cada vez más autoritarias y represivas”.
“Los Ortega Murillo quieren borrar de la memoria colectiva las ejecuciones extrajudiciales, las masacres, las torturas, los destierros, las desnacionalizaciones, el exilio forzado, los encarcelamientos injustos, los juicios amañados y las confiscaciones. Pero a siete años del inicio de esta pesadilla, las víctimas, sus familiares y la comunidad internacional siguen construyendo la memoria histórica y abriendo caminos que nos llevarán hacia la justicia”, indicó la CDN.
La declaración concluye con un llamado a la unidad nacional y con la convicción de que los dictadores Ortega y Murillo caerán, y que Nicaragua alcanzará finalmente “una permanente primavera en la que se goce de libertad, democracia y justicia”.
“Los dictadores Ortega y Murillo caerán y los nicaragüenses cumpliremos nuestro sueño de vivir en una permanente primavera en la que gocemos de libertad, democracia y justicia”, aseveró.
