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Repudian participación de orteguistas en revisión del Acuerdo de Asociación entre la UE y Centroamérica

La Articulación de Movimientos Sociales de Nicaragua (AMS) emitió este miércoles una nota pública de repudio ante la participación de los funcionarios orteguistas Mario Amador Rivas y José Antonio Zepeda en la Sesión de Revisión del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Centroamérica (ADA), celebrada en Costa Rica.

La organización denunció que ambos delegados del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo comparecen en la Comisión Económica y Social del ADAusurpando la representación de empresarios y trabajadores de Nicaragua”, cuando en realidad —afirman— no representan a la sociedad civil ni al sector empresarial independiente del país.

Su presencia en Costa Rica, en el marco de esta Sesión de Revisión del ADA, es una bofetada a los pueblos centroamericanos que luchan por la democracia, y una afrenta al pueblo nicaragüense que ha sido víctima de graves violaciones a los derechos humanos por parte del régimen al que estos individuos sirven”, denunció la AMS en su comunicado.

Representación ilegítima

Mario Amador Rivas es el expresidente de la extinta Cámara Nicaragüense de Productores de Azúcar (AZUNIC), entidad a la que el régimen canceló su personería jurídica en agosto de 2024.

Mario Amador Rivas

Por su parte, José Antonio Zepeda es diputado del partido oficialista Frente Sandinista, vinculado a la represión estatal.

José Antonio Zepeda

Según la AMS, ninguno de los dos posee legitimidad alguna para representar a Nicaragua en foros internacionales.

Representan únicamente los intereses corruptos y criminales de una dictadura que ha asesinado, encarcelado, exiliado y despojado de sus derechos a miles de nicaragüenses”, apuntaron.

Señalamiento a la comunidad internacional

La organización recordó a la Unión Europea y a los gobiernos de la región que el régimen de Ortega-Murillo ha clausurado más de 5,700 organizaciones no gubernamentales desde 2018, como parte de una estrategia sistemática de eliminación de la sociedad civil, que ha afectado a colectivos humanitarios, feministas, religiosos, ambientales, sindicales y defensores de derechos humanos.

Ante esto, la AMS hizo un llamado urgente a los movimientos sociales de la región, a la ciudadanía costarricense y a los organismos europeos a rechazar la participación de funcionarios del régimen nicaragüense en espacios de diálogo internacional:

Su permanencia en espacios internacionales debilita la credibilidad de los procesos de diálogo y revisión democrática entre regiones. Nicaragua no es la dictadura. Nicaragua somos las voces exiliadas, silenciadas, perseguidas, pero no vencidas”, declaró la organización.