El Comité Mexicano por la Democracia y las Libertades en Nicaragua rechazó la decisión anunciada por el dictador Daniel Ortega de eliminar las elecciones en Nicaragua y pidió al Gobierno de México asumir una posición firme frente a lo que calificó como una nueva profundización de la dictadura.
En un comunicado, la organización afirmó que la suspensión definitiva de los procesos electorales constituye una violación a los derechos políticos del pueblo nicaragüense, al impedir que la ciudadanía pueda elegir libremente a sus gobernantes o postularse para cargos públicos.
El pronunciamiento surge después de que Ortega declarara, durante el acto del 19 de julio por el aniversario de la Revolución Sandinista, que en Nicaragua “no volverán a haber elecciones” que permitan el regreso de la oposición al poder. Posteriormente, la Asamblea Nacional anunció el inicio de un proceso de reformas legales para ejecutar esa decisión.
El Comité sostuvo que esta medida “profundiza la dictadura” encabezada por Daniel Ortega y Rosario Murillo, al cancelar cualquier posibilidad de organización política y social independiente y fortalecer la persecución contra las voces críticas.
Según el organismo, la eliminación de las elecciones abre paso a un escenario de mayor represión, detenciones arbitrarias, desapariciones y ejecuciones de opositores por parte del régimen.
Llamado al Gobierno y a los partidos mexicanos
El Comité hizo un llamado a los principales partidos políticos de México —Morena, PRI, PAN, Movimiento Ciudadano, Somos México y Paz— para que condenen públicamente la decisión del régimen nicaragüense.
Asimismo, instó al Gobierno mexicano a fijar una posición oficial y convocar a consultas al embajador de México en Managua con el fin de diseñar una estrategia diplomática que busque persuadir al régimen sobre las consecuencias de eliminar definitivamente las elecciones.
También solicitó que la Cancillería mexicana llame a consultas al embajador de Nicaragua en México para expresar formalmente el rechazo del Estado mexicano y advertir sobre los riesgos que esta decisión representa para la estabilidad democrática de la región.
“Abre paso al autoritarismo”
El Comité advirtió que la supresión de los procesos electorales no solo afecta al pueblo nicaragüense, sino que también pone en entredicho a los gobiernos progresistas de América Latina y podría favorecer escenarios de mayor polarización política e incluso intervenciones internacionales.
Finalmente, la organización exigió el restablecimiento de elecciones “libres, democráticas y con observación internacional” en Nicaragua como única vía para recuperar la institucionalidad democrática.
El comunicado fue suscrito por Jaime García Chávez, Enrique Villarreal, Carlos Sotelo García, Antonio Medina Trejo, Sara Lovera y César Chávez, integrantes del Comité Mexicano por la Democracia y las Libertades en Nicaragua.
