Ezequiel Molina | Abril 29, 2025
La Organización Internacional del Trabajo (OIT), única agencia tripartita -gobiernos, empleadores y trabajadores- especializada de Naciones Unidas, define los accidentes laborales como “todos aquellos eventos ocurridos en el curso o en relación con el trabajo que causen lesiones mortales o no mortales”. El Instituto Nicaragüense de Seguridad Social de Nicaragua (INSS) indica en su Anuario Estadístico de 2022 que “el seguro de riesgos profesionales comprende la protección en los accidentes de trabajo ya sea dentro del área laboral o trayecto habitual entre el domicilio del trabajador o su lugar de trabajo o viceversa”.
Según el INSS, en 2021 se registraron 29 mil 857 accidentes laborales y188 enfermedades profesionales, estos datos además de no ser actualizados, carecen de transparencia metodológica en su compilación, adicionalmente es evidente la falta de investigación para identificar enfermedades profesionales en todas las actividades económicas, principalmente en las que existe mayor participación femenina, como la maquila textil. La abismal diferencia cuantitativa entre accidentes laborales y enfermedades profesionales podría significar un sub registro de enfermedades profesionales, clasificándolas como enfermedades comunes, afectando el acceso a atención especializada a personas jubiladas.
Cada 28 de abril se reconoce internacionalmente como el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, y la OIT creada en 1919 y convertida en el primer organismo especializado de Naciones Unidas desde 1945, plantea como objetivos principales el establecimiento de normas de trabajo, formulación de políticas y elaboración de programas que promuevan el trabajo decente de todos, mujeres y hombres. En junio de 2023 una queja presentada por la Organización Internacional de Empleadores (OIE) acusando al régimen de Nicaragua de incumplir convenios sobre la libertad sindical, discriminación laboral, control gubernamental sobre los sindicatos, cancelación de la personería jurídica del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) y la eliminación de más de 150 organizaciones empresariales por motivos políticos, provocó que la OIT enviara una misión de alto nivel para evaluar la situación de la libertad sindical y derechos de organización empresarial bajo el gobierno de Ortega, pero el Órgano Rector de la OIT expresó su preocupación por la falta de cooperación del gobierno de Nicaragua, lo que podría escalar el caso a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), ante este hecho, la co dictadora sandinista ordenó el retiro de Nicaragua de dicha organización aduciendo que “continuamos rechazando todas las falsedades, las falsificaciones, las calumnias, las mentiras de organismos que deberían servir al bien de todos y que se suman al coro de las potencias, de los imperialistas de la tierra”. Desde febrero del presente año, Nicaragua redujo a 186 los Estados miembros de dicha organización.
A pocos días de conmemorar el Día de los Trabajadores, Nicaragua muestra, a través del autoritario régimen sandinista, que cumple diecinueve años consecutivos de opresión y siete años de haber masacrado al pueblo que pedía su dimisión inmediata, que no existe voluntad alguna de apertura democrática y que los trabajadores seguirán sufriendo la más extrema represión, hasta que los nicaragüenses logremos expulsar del poder al grupo criminal que mantiene secuestrado y aterrorizado al pueblo de Nicaragua.
