Una investigación de La Mesa Redonda reconstruye la actividad empresarial de Elvia Junieth Flores Castillo y de su pareja, el psicólogo Nataniel Tercero Solórzano. La revisión de registros públicos, publicaciones en redes sociales y archivos periodísticos muestra una serie de hechos que precedieron la desaparición de Elvia, la captura de Nataniel y la confiscación del centro de rehabilitación Don Divino.
La desaparición de Elvia Junieth Flores Castillo desde marzo de 2025 no solo está rodeada por denuncias de persecución política y personal, sino también por una serie de elementos que revelan cómo sus actividades empresariales y la de su pareja, Nataniel Enrique Tercero Solórzano, estuvieron expuestas públicamente antes de que ambos fueran alcanzados por acciones del régimen.
La indagación permitió reconstruir la trayectoria comercial de ambos, encontrando coincidencias en las relaciones que mantenían con instituciones estatales y la posterior confiscación del patrimonio de Nataniel.

Los negocios de Elvia Flores
Abogada graduada de la Universidad Centroamericana (UCA), Elvia Flores desarrolló varios emprendimientos privados mientras supuestamente permanecía “bajo perfil”.
En septiembre de 2022 inauguró Yo Divina Nails & Spa, ubicado en Villa Fontana, contiguo al supermercado Porta’s, en Managua.

Pocos meses después, en enero de 2023, abrió el restaurante Asados La Floresta, cerca del Parque Divina Misericordia, también en Villa Fontana.
El crecimiento del negocio fue rápido. El 25 de marzo de ese mismo año inauguró una segunda sucursal en la ciudad de Estelí.
En ambos establecimientos, Elvia aparecía como propietaria del negocio y protagonizaba videos promocionales junto a sus dos hijas.

La inusual promoción en medios sandinistas
Uno de los aspectos que más llama la atención es que, pese a que fuentes consultadas sostienen que la co-dictadora Rosario Murillo mantenía a Elvia Flores bajo un permanente castigo y procuraba mantenerla alejada de la vida pública por su relación con el dictador Daniel Ortega, uno de sus negocios recibió promoción en medios de comunicación sandinistas, controlados por la propia familia dictatorial.
En abril de 2023, el programa EnRuta2, transmitido por Canal 6, dedicó un reportaje al restaurante La Floresta.
Sin embargo, la propietaria nunca apareció frente a cámaras. Quien ofreció declaraciones fue la modelo y reina de belleza Odalis Soza, en apariencia, amiga de Elvia.

Tres meses después, en julio de 2023, el programa Primera Hora, de Canal 2, realizó otro reportaje sobre el negocio. En esta ocasión tampoco intervino Elvia. Las declaraciones fueron brindadas por Carlos Torrez, administrador y cocinero del establecimiento.

La promoción de los negocios de Elvia abre una nueva interrogante dentro del caso, pues se asegura que Rosario Murillo nunca le permitió rehacer su vida y la mantenía bajo un castigo permanente por haber sostenido una relación con Daniel Ortega y convertirse en madre de dos niñas cuya paternidad ha sido objeto de controversia.
Canal 6 es administrado operativamente por Aarón Peralta Obregón, aunque la supervisión política y editorial recae en Daniel Edmundo Ortega Murillo, hijo mayor de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Por otro lado, desde 2014 la operación informativa del Canal 2 ha estado bajo la coordinación de Maurice Ortega Murillo, otro hijo de los co-dictadores.
Otro dato interesante es que Juan Carlos Ortega Murillo, otro de los hijos de la pareja, sigue desde su cuenta oficial de Instagram el perfil del restaurante La Floresta.

Una relación que comenzó cuando era adolescente
De acuerdo con la denuncia realizada años atrás por Elpidia Castillo, Daniel Ortega inició una relación con Elvia Flores en 2005, cuando ella tenía apenas 15 años y él alrededor de 60.
La familia asegura que el entonces dirigente sandinista conoció a la adolescente durante una actividad política del Frente Sandinista y posteriormente comenzó a comunicarse con ella y a trasladarla desde Ocotal hasta Managua en vehículos oficiales.
Según sus familiares, de esa relación nacieron dos hijas: Camila Junieth, nacida el 12 de marzo de 2011, y Melissa. Ambas fueron inscritas con el apellido Moncada, figurando como padre Néstor Moncada Lau, considerado uno de los principales operadores políticos y de inteligencia del régimen.
Los familiares sostienen que Ortega nunca reconoció públicamente a las menores.
Además, quienes conocen esta historia, afirman que existen similitudes físicas entre Camila (hija de Elvia) y Camila Ortega Murillo, hija de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

La historia de Don Divino
Mientras Elvia desarrollaba sus negocios, su entonces pareja, Nataniel Enrique Tercero Solórzano, dirigía uno de los centros privados de rehabilitación más conocidos del norte del país.
Psicólogo de profesión, graduado de la Universidad UNIVAL de Estelí, Tercero fundó en 2019 el Centro de Rehabilitación Física y Mental Don Divino, en La Garnacha.

El centro atendía a más de 100 personas con problemas de alcoholismo y drogadicción. Realizaba actividades deportivas, celebraciones religiosas y programas de rehabilitación integral.
Cada paciente pagaba alrededor de 200 dólares mensuales por su tratamiento.
La investigación constató que Don Divino mantenía una relación constante con instituciones estatales.
Funcionarios del Ministerio de Salud (MINSA) y del Ministerio de la Familia (MIFAMILIA) realizaban visitas periódicas al centro. Incluso recibió reconocimientos oficiales por parte del MINSA Estelí.


En diciembre de 2024, Elvia, Nataniel y las dos niñas participaron juntos en la celebración de La Purísima organizada por el centro, donde distribuyeron alimentos a la comunidad.

En el quinto aniversario de Don Divino participaron también los “creadores de contenido” sandinistas José Ramón Quintanilla (JR) y Boanerges Miranda.

El cierre de Don Divino
A pesar de esa relación institucional, el 15 de enero de 2025 el régimen ordenó la confiscación de Don Divino.
Medios locales de Estelí reportaron en ese entonces, la presencia policial supervisando el retiro de los pacientes mientras familiares acudían a recogerlos.
El centro había enfrentado diversas controversias en años anteriores, entre ellas denuncias por presuntos malos tratos, la muerte de un paciente en 2023, el caso del supuesto médico Jerick Aróstegui y un proceso judicial contra Nataniel Tercero en 2021 por un supuesto secuestro simple, del que posteriormente fue absuelto.


Sin embargo, una fuente sostiene que la confiscación no respondió a esos antecedentes.
Según esa versión, la decisión estuvo relacionada con la negativa de Nataniel a terminar la relación sentimental con Elvia Flores.
La persecución de Rosario Murillo
La fuente afirma que Rosario Murillo nunca permitió que Elvia reconstruyera su vida después de la relación que sostuvo con Daniel Ortega cuando ella tenía 15 años.
Esa persecución habría alcanzado también a Nataniel.
Según exreclusos citados por la fuente, durante su primera detención fue obligado a firmar documentos mediante los cuales entregaba el centro Don Divino y aceptaba romper definitivamente con Elvia.
Tras permanecer 36 días preso recuperó la libertad, pero decidió continuar la relación.
Poco después fue capturado nuevamente y el centro quedó definitivamente confiscado.
Semanas más tarde, Elvia fue desaparecida junto a sus dos hijas.
Desde marzo de 2025 no existe información oficial sobre su paradero, según Elpidia Castillo, madre de Elvia.
Un patrón más amplio
La investigación también documenta que el cierre de Don Divino coincidió con la clausura de al menos otros ocho centros privados de rehabilitación en distintas zonas del país.
Posteriormente, el régimen creó los llamados Centros de Recuperación de Adicciones Nuevos Días, administrados por una fundación que trabaja en coordinación con el Ministerio de Salud y que opera, en varios casos, en instalaciones previamente confiscadas.
Hasta la fecha, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo no ha informado oficialmente sobre el paradero de Elvia Junieth Flores Castillo y sus hijas, ni de Nataniel Tercero Solórzano y la confiscación del Centro de Rehabilitación Don Divino.
