Rosario Murillo no dice cómo utilizarán las 26.000 pruebas de COVID-19 donadas por el BCIE

La vicedictadora Rosario Murillo se refirió ayer a la donación de 26.000 pruebas para la detección temprana del COVID-19 que el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), entregó la noche del lunes a Nicaragua.

Murillo agradeció el donativo que forma parte de las 182,000 pruebas que fueron distribuidas a los países del Sistema de Integración Centroamericana (SICA); sin embargo, no dijo como serán utilizadas, con lo que aumenta el secretismo del régimen orteguista en torno a la pandemia del coronavirus en el país.

Las pruebas fueron entregadas por la vicepresidenta interina del BCIE, Nadia Baldelomar al viceministro de Gobernación, Luis Cañas, en lugar que a alguna autoridad del Ministerio de Salud (MINSA).

“Las pruebas fueron entregadas personalmente aquí en Managua, por la doctora Karla Yadira Rosales Pavón, médica epidemióloga de la Secretaría del Ministerio de Salud de Honduras, Honduras fraterna, y por la hermana Nadia Liz Baldelomar Leclair, Vicepresidenta Ejecutiva del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), y fueron recibidas por autoridades nicaragüenses, con muchísimo agradecimiento y cariño”, se limitó a decir Murillo.

Al respecto, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) exigió transparencia y criterio científico para el uso de las pruebas de detección rápida.

“Es momento de elaborar el plan para su uso con la participación del recién formado Comité Científico Multidisciplinario de Nicaragua, de todo el gremio médico y trabajadores de la salud, tanto de hospitales públicos como privados”, demandó el CENIDH.

“CENIDH considera que el régimen Ortega Murillo continúa con su secretismo”, agregó.

El CENIDH llamó a la población y a los trabajadores de la salud a no permitir que el régimen quiera aplicar las muestras a discrecionalidad. “Es urgente que esta oportunidad de salvar vidas no se desperdicie por el mal manejo de un gobierno empeñado en ocultar la realidad”, concluyó.

Por informes del BCIE, se sabe que los kits fueron comprados a Corea del Sur, un socio extrarregional del Banco. Cada prueba tiene un costo de 10 dólares cada una.

Se trata de kits de diagnóstico compatibles son los sistemas sanitarios de todos los países centroamericanos menos Belice, que por eso no recibirá la donación, explicó el presidente ejecutivo del BCIE, Dr. Dante Mossi.

“Los kits fueron aceptados por los ministerios de Salud de toda Centroamérica, unidos hicimos una compra consolidada para facilitar el proceso y responder rápidamente a la emergencia”, subrayó.

En Nicaragua, las pruebas del coronavirus están centralizadas, pues el MINSA realiza el diagnóstico en el Complejo Conchita Palacios, con lo que decide quién tiene la enfermedad y quien no la tiene, critican médicos independientes.

El régimen de Daniel Ortega se ha negado a que hospitales y laboratorios privados realicen el examen para diagnosticar el COVID-19, con lo que agilizaría la detención temprana de la enfermedad y poder contener con mayor eficacia al virus.

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