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¿Qué son los eructos?

Leonel Arguello Yrigoyen, médico Epidemiólogo

Los eructos son una forma natural en que el cuerpo expulsa el exceso de aire del sistema digestivo. Aunque suelen ser inofensivos, en algunos casos pueden indicar un problema de salud que merece atención médica. Ocurren cuando el aire atrapado en el estómago sube por el esófago y se libera por la boca.

En muchos países, eructar es mal visto y se considera una falta de respeto, pero en otras culturas, es un gesto positivo que muestra aprecio por la comida, por lo tanto, todo depende del contexto cultural.

Las causas más comunes incluyen comer o beber demasiado rápido, hablar mientras se come, masticar chicle o chupar caramelos duros, fumar, beber bebidas gaseosas o fermentadas, tragar aire por ansiedad o tic nervioso y ciertos alimentos que generan gases como brócoli, legumbres, o repollo.

Aunque la mayoría de los eructos son normales, eructos excesivos o persistentes pueden ser señal de problemas de salud, por ejemplo, el Reflujo gastroesofágico (ERGE) que presenta acidez, ardor, y dolor en el pecho. Gastritis o úlcera gástrica con dolor abdominal y náuseas. Hernia hiatal, que ocurre cuando una parte del estómago se desliza hacia arriba y pasa por una abertura en el músculo llamado diafragma, que separa el pecho del abdomen, y se presentan eructos frecuentes y sabor amargo. Intolerancia alimentaria con hinchazón, gases y diarrea. Infección por Helicobacter pylori con dolor estomacal e indigestión. En casos raros, los eructos excesivos pueden estar relacionados con cáncer de esófago o estómago, especialmente si se acompañan de pérdida de peso, dificultad para tragar o vómitos.

¿Cuándo son señales de alarma? Debes consultar a un médico si los eructos vienen acompañados de dolor abdominal persistente, acidez frecuente o ardor en el pecho, náuseas o vómitos, pérdida de peso involuntaria y dificultad para tragar.

¿Cómo prevenir los eructos? Con cambios simples en el estilo de vida, como comer despacio y masticar bien, evitar bebidas gaseosas y chicles, no fumar, evitar acostarse justo después de comer, identificar y reducir alimentos que causan gases.

El tratamiento depende de la causa, lo más efectivo en casos leves son cambios en la dieta y hábitos. Para reducir gases y acidez, se usan medicamentos antiflatulentos o anti-gas y antiácidos; y para enfermedades específicas se requiere un tratamiento dirigido.

Los eructos son parte del funcionamiento normal del cuerpo, pero si se vuelven frecuentes, molestos o se acompañan de otros síntomas, es importante no ignorarlos. Consultar con un especialista puede ayudarte a identificar la causa y mejorar tu salud digestiva.