La Policía Orteguista detuvo nuevamente al coronel en retiro del Ejército, Carlos Brenes, esta vez, junto con su esposa Salvadora García, el pasado 14 de agosto en su finca ‘Mirasol’ ubicada en Jinotepe, confirmaron a La Mesa Redonda fuentes cercanas a la familia.
“Se lo llevaron el 14 de agosto junto con su esposa Salvadora García. Los sacaron de la finca Mirasol del llano en Jinotepe, donde estaban viviendo. Ya tiene seis días desaparecido, nadie sabe de él”, relató una fuente bajo condición de anonimato.
La redada ocurre en el contexto de la confiscación del Colegio San José de Jinotepe, administrado por la Congregación de las Hermanas Josefinas, lo que ha provocado que pobladores de la ciudad, incluidos ex presos políticos, abandonen el lugar ante el temor de nuevas capturas.
Ni la Policía ni la Fiscalía han informado sobre la recaptura del exmilitar de 70 años.
En agosto de 2018, tras la Rebelión de Abril, Brenes fue capturado en la frontera de Peñas Blancas cuando viajaba hacia Costa Rica para recibir atención médica por su diabetes.
Fue acusado de “terrorismo” y recluido en una celda de castigo en La Modelo, hasta su excarcelación el 19 de junio de 2019 bajo una “amnistía” aprobada por el régimen.
Carlos Brenes, originario de Monimbó, Masaya, se retiró del Ejército Popular Sandinista en 1994 con el grado de coronel y fue fundador del Grupo Patriótico de Militares Retirados y miembro del Frente Amplio por la Democracia (FAD).
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó en febrero de 2021 medidas cautelares de protección a favor de Brenes y su núcleo familiar, tras considerar que “sus derechos se encuentran en una situación de gravedad y urgencia de riesgo de daño irreparable en Nicaragua”.
