La Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por el régimen sandinista, anunció este martes el inicio de un proceso de reformas ilegales e inconstitucionales para cumplir las orientaciones emitidas por Daniel Ortega, dos días después de que el dictador afirmara públicamente que en el país “no volverán a haber elecciones” que permitan el acceso de la oposición al poder.
En un comunicado, el Parlamento informó que comenzará un plan de trabajo junto al Consejo Supremo Electoral y otras instituciones del Estado con el objetivo de elaborar las reformas necesarias para dar cumplimiento a las directrices de Ortega.
Según la nota, la Asamblea celebrará sesiones especiales con el Consejo Supremo Electoral para “asegurar los pasos constitucionales, legales y formales” que sustenten las modificaciones al sistema político y electoral del país.
El Legislativo argumentó que las reformas buscan fortalecer “las prácticas políticas, democráticas, soberanas y libres” de los procesos de elección nacionales y municipales, aunque el anuncio se produce después de que Ortega declarara que en Nicaragua no volverán a realizarse elecciones que permitan el triunfo de fuerzas opositoras.
El Parlamento indicó además que fue convocado para cumplir “los mandatos recibidos el 19 de julio”, durante el acto por el 47 aniversario del triunfo de la revolución sandinista.
Murillo defiende reformas
La co-dictadora Rosario Murillo respaldó el anuncio legislativo y confirmó que el proceso de reformas responde directamente a las orientaciones emitidas por Ortega durante su discurso del 19 de julio.
Murillo afirmó que la Asamblea Nacional ya trabaja con las instituciones correspondientes para elaborar un plan que garantice “la paz, la seguridad, la estabilidad y la continuidad de los logros contra la pobreza”.
Asimismo, sostuvo que el Parlamento desarrollará las reformas “constitucionales y legales necesarias” para fortalecer lo que describió como “procesos soberanos, libres y democráticos de elección nacional y local de autoridades decididos por las y los nicaragüenses”.
“Lenguas infames”
Murillo descalificó las críticas internacionales al anuncio del régimen, calificándolas como expresiones provenientes de “lenguas infames” y de personas que, según dijo, «alguna vez fueron nicaragüenses y ya no lo son”.
Durante su intervención insistió en que Nicaragua debe proteger su estabilidad frente a un mundo marcado por conflictos e incertidumbre, y argumentó que el modelo político impulsado por el sandinismo permitirá preservar la paz y garantizar la continuidad del denominado “Gobierno del Pueblo Presidente”.
Murillo aseguró que las reformas buscan asegurar la continuidad del proyecto político del Frente Sandinista.
