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El periodismo independiente nicaragüense ha enfrentado a la dictadura Ortega-Murillo más allá de una oposición beligerante que al momento no ha podido revertir los espacios de la defensiva a la ofensiva.
Con profundas limitaciones materiales de toda índole, los hombres y mujeres de prensa independientes. En su mayoría en el exilio y con los consabidos tropiezos y amenazas transnacionales. Aun así, su trabajo comunicacional se ha logrado situar en el primer lugar de audiencia en Nicaragua.

La dictadura de Rosario Murillo y Daniel Ortega, con docenas de radios, canales de televisión, con muchos recursos humanos pero carentes de espacios para desarrollarse como tales, además, castrados de publicar una crónica, editorial, reportaje, artículo, comentario objetivo que exprese la verdad de lo que ocurre en Nicaragua. Vetados de hacer entrevistas profesionales a funcionarios del mal gobierno, comenzando por la pareja de Codictadores o bien “Cojefepoliciales”.

La incapacidad de informar de la dictadura Ortega-Murillo tiene su explicación en la buena paga que reciben los plumíferos, arácnidos y antediluvianos. Estos callan y aplauden sandeces limitándose a reproducir narrativas absurdas, cansadas, al buen estilo gobeliano que salen, con voz gutural y palabras arrastradas, y otras insólitas mentiras evacuadas de una boca contaminada de no sé qué, de mente infértil atrofiada por esos “cigarrillos que te hacen reír” y otras parecidas a las nieves que ya surgieron en sus sienes. Nada bueno para nadie.

A la dictadura de que le sirven tantos medios de comunicación si ninguna mente es capaz de “sacarle pasos” tendente a realizar un periodismo creativo, objetivo, veraz, que atraiga, conquiste y además, cautive a una audiencia.

A la preciada audiencia nicaragüense -los pone micrófonos-nunca pudieron conquistarla y poco a poco el ingenioso periodismo independiente exiliado ha dado la batalla y se sitúa en los primeros lugares de audiencia en la vida de los nicaragüenses dentro y fuera del terruño.

Hoy uno de los tantos inútiles hijos de la pareja infernal que destruye Nicaragua viaja a Rusia, al margen de sus paseos saboreando un buen vodka acompañado de “nieve”, contrata asesorías en materia de comunicaciones quien sabe a qué altos costos. Nuestra economía al bolsillo de los rusos porque el oro se lo están entregando en bandeja de plata a los chinos.

La dictadura pretende contrarrestar al periodismo independiente nicaragüense que por mucho que “voten las señales” las plataformas de una u otra forma la verdad la exhiben y llega en tiempo real a los nicaragüenses, incluyendo, por supuesto, a la pírrica base de la dictadura. Estos sintonizan, permanentemente, plataformas de información exiliadas, ávidos de conocer lo que realmente ocurre en Nicaragua. Paradójico pero muy real.

Los viejos periodistas nicaragüenses conocen cual es el método usado por los rusos en materia periodística. “Periodismo revolucionario”, arenoso por el tiempo y añejo como un coñac escoces. La agencia de prensa Novosti al igual que Sputnik, hija de la estatal rusa Rossiya Segodnya, son muestras claras de la clase de periodismo que trataran de insertar en mentes débiles de carácter ante una buena mesada.

Pero lo anterior jamás podrá con la audacia creativa, sagacidad, agilidad, calidad y contenido producido y editado por los periodistas independientes que tienen a la prensa dictatorial exasperada, atormentada, agobiada y sin esperanza de accesar a un terreno que -a priori- perdieron desde hace años atrás.

La incapacidad de informar objetivamente de la dictadura Ortega-Murillo a sido derrotada por la capacidad de informar verazmente del periodismo independiente nicaragüense. Esta batalla está ganada. Ya pronto la final para poder rescatar a la Nicaragua mancillada por los inútiles.

Por tanto, los rusos ganan su plata pretendiendo enseñar técnicas de periodismo cuyas raíces añejadas estériles repitiendo narrativas. Nada nuevo, nada creativo, cero evoluciones. Los hijos de los Codictadores y los pocos seguidores poco o nada aprenderán de modelos en desusos, decadentes.

Para los inútiles será imposible lidiar con la dinámica de las plataformas conducidas por hombres y mujeres de diversas edades en donde se pone a prueba la experiencia de viejos maestros del periodismo nicaragüense y la nueva sabía que brillantemente están dando la batalla informativa por su nación.

Para los jóvenes periodistas la universidad, la cobertura convulsa de una Nicaragua pre 19 de abril 2018, la escuela práctica de la insurrección cívica de abril, enfrentar el peligro en calles y avenidas mediante las históricas marchas, narrando brillantes crónicas entre el terror implantado por los que han confundido la administración de una nación con algo menos que una finca familiar de dos pésimos “Comandadores”, es parte de esa escuela en que se han venido cultivando, forjando, aprendiendo y dando cátedra, a la vez, los jóvenes periodistas nicaragüenses. Orgullo histórico.

Aquí, los que escribimos, hablamos, narramos, investigamos en el propio centro del palpitar de la dictadura, sin mucha alharaca, continuamos profundizando la cátedra periodística por el sendero iluminado de los que luchan en silencio por barrios y cañadas de nuestra nación.

La dictadura crim1nal está derrotada. No pueden con la verdad y eso el pueblo nicaragüense lo sabe. Por eso nos prefieren. Por eso los panfletarios, esos nacatamalones especiales para tres de fiestas patronales, obesos, inflados; rollizos, rechonchos, orondos, lechones, guarros, gorrinos y gochos gustan, como fieles serviles, gritar desesperados “dejen de jodeeer”. Nuestra respuesta sigue siendo sencilla, firme, clara y muy nicaragüense… ¡JODER!

Henry Briceño Portocarrero
Desterrado y confiscado
Coto Brus, Costa Rica.
30 Agosto del 2025.