Henry Briceño Portocarrero | Septiembre 16 del 2025
La embajada de Nicaragua en San José, Costa Rica, es un secreto a voces que desde que inició el masivo exilio de nicaragüenses en la vecina del sur se ha convertido en el santuario de sicarios al servicio del crimen de la dictadura que destroza a Nicaragua. Para Daniel Ortega y Rosario Murillo no existe el mínimo respeto a la soberanía costarricense.
Valdrack Jaenske, un veterano de los aparatos de seguridad del orteguismo, disfrazado de diplomático en San José, fue el que estructuró todo el andamiaje para dar seguimiento y control con la pretensión de neutralizar a la oposición nicaragüense dispuesta a continuar la lucha cívica hasta liberar a Nicaragua del sistema opresor. El crimen transnacional por parte de Ortega-Murillo en Costa Rica inició en dos mi diecinueve.
Ningún nicaragüense exiliado en Costa Rica, debido a la presencia brutal del régimen cuyos tentáculos criminales transnacionales, se siente seguro. Es evidente que el plan de cazar uno a uno, al igual que en Honduras, a valiosos patriotas esta evidenciado en los crímenes perpetrados contra Jaime Luis Ortega Chavarría en dos mil veinticuatro, Erick Antonio Castillo en dos mi veintitrés, Rodolfo Rojas en dos mi veintidós y Alberto Olivas Aguilar en dos mil veintiuno. El último, el pasado 19 de junio el exmayor e Ingeniero Roberto Samcam Ruíz. Todos asesinados con la saña que caracteriza a Daniel Ortega y Rosario Murillo.
No se puede dejar de mencionar los dos intentos de asesinar al jinotepino Joao Maldonado, el primero en 2021 resultando herido producto de cinco balazos en el atentado y el segundo en 2024 cuando gatilleros del orteguismo le asestaron ocho disparos quien, milagrosamente, logró sobrevivir. Su esposa, Nadia Robleto, en este último atentado, resultó con un disparo que le afectó la columna el cual la tiene postrada en una silla de ruedas. Estos dos atentados contra la familia Maldonado-Robleto fueron en San José, Costa Rica.
Como refugiado en San José, Joao Maldonado es un joven ingeniero en computación de treinta y siete años hijo del también jinotepino (qepd) Tomás Maldonado, mayor en retiro del ejército sandinista, que fue encarcelado por la dictadura Ortega-Murillo. Joao, en los dos atentados que ha sufrido por parte de los sicarios de la dictadura su cuerpo ha sido lacerado por trece disparos, cinco en el primer atentado y ocho en el segundo.
ASESINAN A ROBERTO SAMCAM RUIZ
Contesté el teléfono y al otro lado de la línea los sollozos incontrolables de un hombre. ¡Mataron a Samcam! Era la voz de Sergio Marín Cornavaca quien me trasmitía la trágica noticia. Eran las siete y cuarenta y cinco minutos de la mañana de aquel fatídico jueves diecinueve de junio del dos mil veinticinco. Las alertas entre periodistas y resto de la oposición nicaragüense en Costa Rica no se hicieron esperar.
Inútilmente traté de comunicarme con Claudia Vargas, esposa de Roberto. Ya la noticia se repetía en todas las redes sociales y la presencia de las autoridades costarricenses en el condominio Naples donde residía Roberto Samcam Ruíz no permitían duda sobre otra atrocidad cometida por los asesinos Daniel Ortega, Rosario Murillo y Julio César Avilés Castillo, jefe del ejército nicaragüense éste último.
Un sicario logró penetrar en la planta alta del edificio donde residía Samcam. Con engaños atrajo la atención de Roberto y descargó ocho balazos en su humanidad los cuales se alojaron en abdomen, pecho y piernas según cruz roja costarricense.
El sucio trabajo de planificación, seguimiento y control sobre Roberto Samcam realizado por Valdrak Jaenske, junto a sus sicarios, desde el salón principal de la embajada de Nicaragua en San José, Costa Rica, había culminado. Una vida valiosa había sido silenciada por órdenes de la pareja dictatorial y ejecutada por Julio César Avilés Castillo a través de Leonel José Gutiérrez López, jefe de Inteligencia y Contrainteligencia del Ejército.
QUIEN ERA ROBERTO SAMCAM
Era un talentoso ingeniero industrial con una maestría en administración de empresas. al inicio de la revolución sandinista en mil ochocientos setenta y nueve engrosó las filas del naciente ejército popular sandinista, ocupó diversos cargos en esa institución hasta obtener el rango de mayor, funcionó como tal hasta mil novecientos noventa y uno año en el que se retira de las fuerzas armadas y regresa a la vida civil dedicando parte de su tiempo a la consultoría, activismo político y docencia universitaria.
Roberto mantuvo una crítica constante en cuanto a las posturas de la dictadura ortega-murillo y era activo en las redes sociales como en otros medios denunciando las arbitrariedades del régimen. Su conocimiento de las interioridades del ejército le permitía escribir crónicas y ensayos sobre los desvaríos de éste. Cuatro libros escritos inherentes a las atrocidades cometidas por el régimen ortega-murillo en detrimento del pueblo nicaragüense eran parte de su carta de presentación.
El exmilitar había ingresado a Costa Rica en dos mil dieciocho en su condición de exiliado ante la violencia de la dictadura que amenazaba seriamente su vida. Durante febrero del dos mil veintitrés fue despojado de su nacionalidad nicaragüense junto a noventa y cuatro nicaragüenses más y sus bienes fueron confiscados en su natal Jinotepe. España, en esa ocasión, le brindó la nacionalidad española la cual fue aceptada por Samcam.
Un informe de la Fundación Sin Límites para el Desarrollo Humano, publicado en noviembre del dos mil veinticuatro, da cuenta que un 59% de opositores a la dictadura exiliados dijeron haber sido víctimas de represalias en sus nuevos sitios de residencia. El mismo estudio reflejó que la mayor parte de las amenazas por parte de la dictadura Ortega-Murillo se dieron en Costa Rica.
Ante el asesinato de Roberto Samcam, la Oficina para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos condenó este hecho y ofreció su ayuda a las autoridades costarricenses para encontrar a los autores intelectuales de este bochornoso caso. El presidente de Costa Rica, don Rodrigo Chaves Robles, ha guardado silencio sobre el caso Samcam, que atraviesa con ensordecedor ruido de Alaska a la Patagonia. No se sabe si la generosa ayuda de Estados Unidos de Norteamérica fue aceptada o rechazada por el gobierno costarricense.
Roberto Samcam nació en Jinotepe, departamento de Carazo, Nicaragua, era hijo de Esperanza Ruiz y Arturo Samcam. Se formó como ingeniero industrial en la UNI (Universidad Nacional de Ingeniería) y obtuvo estudios de posgrado en administración de empresas en la UCA (Universidad Centroamericana) donde durante muchos años fue docente. En los últimos años, cursaba otra maestría en Seguridad, Defensa y Geoestrategia en Costa Rica.
Por el momento, los restos mortales de este singular nicaragüense reposan en el Mausoleo de la Casa España, Costa Rica, por ser un nacional español. Cuando en Nicaragua haya libertad, sin duda, el camposanto Getsemaní, en su querido Jinotepe, lo acogerá en su seno para siempre.
Henry Briceño Portocarrero | Desterrado y confiscado
Coto Brus, Costa Rica.
