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Rosario Murillo apunta ahora contra exmilitares de alto rango

El General en retiro del Ejército de Nicaragua, Rodrigo González García; y el Capitán en retiro Jorge Portocarrero Argüello fueron detenidos el 18 de septiembre de 2025 y permanecen recluidos en la cárcel “La Modelo” de Tipitapa, según reporta el medio Confidencial.

Fuentes penitenciarias confirmaron que enfrentan acusaciones de “traición a la patria”, en un proceso que refleja la creciente desconfianza del círculo de Rosario Murillo hacia exmilitares retirados.

General en retiro Rodrigo González García

Con una larga trayectoria en logística y docencia militar, González fue jefe de la Dirección de Doctrina y Enseñanza. En agosto de 2002 fue ascendido al grado de general de Brigada, el mismo día que el actual jefe del Ejército, Julio César Avilés.

Pasó a retiro en 2005 y se dedicó a la producción cafetalera. Su última aparición pública ligada al Ejército fue el 28 de enero de 2025, en un acto con autoridades y productores de Matagalpa y Jinotega.

Capitán en retiro Jorge Portocarrero Argüello

Portocarrero fue detenido en Jinotepe, y fue jefe de la Dirección de Audiovisuales en la Dirección Política del Ejército en los años 80.

En el caso de Jorge Danilo Portocarrero Argüello, después de retirarse del Ejército como capitán a inicios de los años 90, trabajó durante varias décadas como empresario en distintas empresas de publicidad y comunicación.

También fue catedrático en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua).

El 11 de agosto de 2023 fue designado como “Ministro Consejero con funciones consulares” de la Embajada de Nicaragua en Cuba; sin embargo, cuatro días después su nombramiento fue cancelado.

Fuentes vinculadas a Cancillería revelaron que Portocarrero declinó asumir el cargo, después de conocerse el nombramiento, según Confidencial.

La sombra de la desconfianza

De acuerdo con una fuente de Confidencial, la investigación responde a la percepción de Rosario Murillo de que los exmilitares mantienen lealtad a Ortega, pero no a ella en su papel de “co-presidenta”.

Los arrestos de González y Portocarrero se inscriben en un patrón de “decapitación política” impulsado por Murillo contra figuras históricamente cercanas a Ortega.

La “guillotina” ha alcanzado a dirigentes políticos, universitarios y ahora a exmilitares con peso en la historia institucional del Ejército.