Dr. Danilo Martínez | Viernes 30 de enero 2026.
Conocimiento de Negociaciones y Posicionamiento de Figuras Opositoras Claves
La pregunta estratégica es: Saben algunos opositores sobre las negociaciones silenciosas de Ortega con EEUU?
Es crucial un análisis que distinga entre evidencia y probabilidad táctica ante la probable instrumentalización de líderes opositores visibles que vemos preparándose a toda marcha para posibles elecciones con la Dictadura.
Es altamente improbable que figuras conocidas, que están formando sus partidos políticos ( unos directamente , otros a través de una supuesta Unidad) en el exilio como si Nicaragua ya estuviera liberada, tengan conocimiento directo y pleno de las negociaciones silenciosas entre el régimen y EE.UU. en sus términos exactos. La naturaleza de este tipo de diálogos es extremadamente reservada. Sin embargo, es lógico pensar que, a través de canales diplomáticos , se les haya transmitido de manera informal y general:
1. La existencia de un diálogo u «hoja de ruta» exploratoria.
2. Algunas de las posibles concesiones que el régimen estaría dispuesto a hacer (liberar algunos presos políticos, incluir en las próximas elecciones a algunos lideres opositores del exilio y hacerlas con “observación”).
3. La advertencia explícita de que cualquier apertura excluiría a figuras consideradas «radicales» o «enemigos acérrimos» por Ortega.
Y es lógico también deducir que la filtración selectiva de información a estos opositores sería, sondear a los supuestos lideres del exilio y preparar el terreno, para medir su disposición a participar en un proceso controlado. Por lo tanto, es factible que hayan sabido “algo”, pero no “todo”.
La siguiente pregunta que debemos hacernos es si estos lideres desde el exilio ¿Actúan Calculadamente para Prestarse a la Trampa? O se trata de una párvula ingenuidad por la desesperación de regresar a la Patria?
No podemos atribuir intenciones sin evidencia directa. Sin embargo, podemos analizar los incentivos, riesgos y tentaciones a los que se enfrentan:
Tras sufrir prisión, exilio y persecución, la oferta de un «camino de regreso» a Nicaragua, aunque sea bajo reglas injustas, ejerce una presión emocional y psicológica inmensa, sobre todo por la tragedia que está sufriendo nuestro exilio en los propios Estados Unidos, donde hasta algunas madres de abril las deportan sin ninguna consideración. La decisión pendular podría ser: «¿Es mejor mantenerse firme en los principios del grito de Abril desde el exilio, o entrar al juego, por amañado que esté, para intentar cambiar algo desde dentro y aliviar el sufrimiento de la población?» Para algunos, esto no es «prestarse a la trampa», sino una “estrategia de penetración y lucha desde dentro del proceso”, por riesgosa que sea. Para otros significaría una victoria para la dictadura de Ortega, que por fin le avalen sus elecciones y de esta manera “normalicen la situación de Nicaragua” como que aquí no ha pasado nada, ni centenares de muertos , ni miles de exiliados, incontables torturados y humillación e ignominia para los sentimientos religiosos de nuestros pueblo.
Estos lideres del exilio electoreros, bajo presión política de factores externos de que si no participan en las elecciones se quedarán “hueliendo el dedo”, podrían estar operando bajo la evaluación de que , la rebelión popular masiva e inmediata del pueblo es inviable por el control totalitario y el culto al miedo que ellos mismos demuestran. Por tanto, su cálculo sería “utilizar la única palanca disponible” (la presión internacional, el DR-CAFTA y un posible ahogamiento financiero a la dictadura) para extraer concesiones, por mínimas que sean, y crear espacios que luego puedan ser expandidos. Esta es la lógica del «gradualismo» en contra del » quiebre o ruptura institucional » que promueve el Liderazgo Conjunto.
(La Trampa Real):
La historia del sandinismo orteguista confirma que toda negociación o diálogo lo usan para ganar tiempo y luego zas! Pegar la puñalada, pero nunca han buscado la concordia o la convivencia pacifica, asi lo demuestran sus consignas plomo, plomo, plomo. Aquí radica el peligro nefasto. El régimen no necesita ni siquiera la complicidad activa de los lideres del exilio, solo su participación en las próximas elecciones.
Al entrar en un juego electoral con candidatos «tolerados» y observación internacional, estas figuras ( que ya empezamos a ver que las están promoviendo subliminalmente en nombre de la unidad) , independientemente de su intención personal, le otorgarán al proceso electoral de la dictadura un “barniz de credibilidad” que Ortega necesita desesperadamente para evadir la embestida de un Donald Trump que ya demostró que habla y actúa.
La mera presencia en las boletas (si llegan a ser incluidos estos desesperados candidatos presidenciables) sería utilizada para declarar que «hay pluralismo político y por tanto no hay dictadura». El régimen puede luego derrotarlos en unas elecciones amañadas y proclamar una «victoria democrática», asegurándoles una buena cuota parlamentaria, que no la van a rechazar, pero que no represente ningún peligro para las bases del modelo socialista de Ortega.
Se convertirán , sin quererlo, en extras de la película anunciada por la dictadura.
Quiero pensar que estos lideres electoreros probablemente no están coludidos conscientemente en una trampa. Es más probable que se enfrenten a un dilema trágico, a una desesperación por el exilio y calculen mal el riesgo, subestimando la capacidad de Ortega para vaciar de contenido cualquier concesión y sobreestimando la posibilidad de lograr un cambio real jugando con sus reglas.
Para el Liderazgo Conjunto y para la mayoría del pueblo nicaragüense , La aparición una vez mas de esta «oposición oficial» u “electorera” fractura la verdadera unidad para derrocar la dictadura, confunde a nuestro conglomerado social y le da oxígeno internacional al régimen. La lucha entonces no solo es contra la dictadura, sino también contra la narrativa de que es posible una “transición bajo el dictador”
La pregunta final que dejo a mis lectores es:
¿Se puede usar una trampa para desactivar a quien la tiende? La historia en regímenes híbridos sugiere que casi siempre, la respuesta es no. El que controla el tablero y hace las reglas, gana el juego. La disyuntiva es brutal: participar y legitimar, o mantenerse fuera de esa trampa y enfocarse en la caída de la dictadura mediante la Rebelión Popular como lo plantea y lo está trabajando el LIDERAZGO CONJUNTO.
Estamos dispuestos a la Unidad con todos los opositores, siempre y cuando sea a través de una Alianza alrededor de la estrategia de liberarnos de la dictadura mediante la lucha popular, la rebelión popular, la respuesta masiva del pueblo combinado con la ayuda y la presión internacional. No es unirnos por unirnos, el propósito y la estrategia común es irrenunciable.
Caminando en esta dirección, enfocado sin distracciones, este domingo hablaremos de las orientaciones generales para un Estallido Social en Nicaragua. Te esperamos en el Foro Político Internacional, este domingo 1 de febrero 2026 a la 1 de la tarde. Te enviaremos el link oportunamente.
LA DEMOCRACIA SE CONSTRUYE, HAGAMOSLA!
DR. DANILO MARTINEZ RODRIGUEZ
Coordinador General del MUD
Y Miembro del Liderazgo Conjunto
