“Entre comercio, inversión y migración, la relación entre Estados Unidos y Centroamérica revela una interdependencia profundamente asimétrica”
Estados Unidos como potencia económica ha jugado un papel importante en el desarrollo de Centroamérica, ha sido también y un actor político, estratégico y económico de la región. Las decisiones tomadas en Washington han causado un impacto directo en la economía centroamericana y por ende en la vida cotidiana de millones de personas, estas decisiones van desde acuerdos comerciales, cooperación internacional, hasta políticas migratorias y de seguridad.
La relación entre Estados Unidos y Centroamérica ha transitado de la intervención militar directa a una hegemonía económica estructural basada en comercio, inversión y migración.
Analizar la presencia de Estados Unidos en Centroamérica, implica no solo revisar los discursos diplomáticos, sino como un país con un alto poder económico y político a nivel mundial, sigue siendo un actor clave en las dinámicas internas de la región.
Estados Unidos emerge como potencia industrial y económica a finales del siglo XIX y uno de sus primeros objetivos era la influencia del país como tal a través de la expansión económica comercial en América Latina y el Caribe, con el fin de consolidar nuevos mercados para satisfacer la demanda de la creciente industria de ese país y también, para evitar la interferencia por parte de los países europeos. Centroamérica no era la excepción dicha región ha sufrido la intervención de Estados Unidos como tal.
Según (Toussaint Ribot, 2007) “Desde principios del siglo XX, Estados Unidos ha concebido a Centroamérica como una región estratégica, moldeando su política exterior con una mezcla de intervención política, económica y militar que ha marcado profundamente la trayectoria de los países.”
Ya para finales del siglo XX Estados Unidos se convirtió en actor directo de parte de las decisiones que se tomaban en Centroamérica. (Grass, 2025) Señala que “A lo largo del siglo XX Estados Unidos utilizó la fuerza militar y apoyo político para influir en gobiernos y procesos internos de países de la subregión, integrando sus decisiones estratégicas con intereses económicos y de seguridad.” Para ese entonces, Washington aplicó una política exterior bajo la influencia de la Doctrina Monroe y el “Destino Manifiesto, en la cual el fin principal era proteger sus intereses estratégicos y comerciales en el istmo centroamericano.
Uno de los primeros actos de intervención fue Nicaragua en donde los Estados Unidos, entre los años de 1909-1933 utilizaron las fuerzas armadas para apoyar gobiernos aliados y salvaguardar inversiones económicas.
Luego durante el período de la Guerra Fría entre 1950-1980 el principal objetivo de Estados Unidos en la región centroamericana fue “la contención del comunismo” siendo los sucesos más destacados el derrocamiento del presidente Jacobo Arbenz en 1954 en Guatemala y el financiamiento y apoyo a “Los Contras” en Nicaragua para combatir al primer gobierno sandinista y apoyo financiero y militar a El Salvador y Honduras. Todo esto también incluyó apoyo a dictaduras aliadas, formación de fuerzas armadas locales y asistencia económica condicionada.
Esta lógica de intervención directa del siglo XX evolucionó hacia una influencia estructural basada en mecanismos económicos y comerciales los cuales se han venido consolidando en la actualidad. Siendo Estados Unidos el principal socio comercial de la región centroamericana
En la actualidad Estados Unidos una menor política militar directa, pero sí una influencia política económica y diplomacia indirecta, la cual no deja de ser determinante. La presencia de EEUU en Centroamérica se da a través de tratados comerciales, cooperación internacional, políticas migratorias, sanciones económicas y estrategias de seguridad comercial.
La principal relación comercial entre Estados Unidos y Centroamérica es el DR-CAFTA el cual da a Estados Unidos el papel de principal socio comercial de la región.
En la actualidad el enfoque político de Estados Unidos hacia la región es diferenciado. En Costa Rica por ejemplo, la relación se entra en comercio, cooperación ambiental y atracción de la inversión. Mientras que en Nicaragua, la relación está marcada por sanciones económicas, diplomáticas, restricciones financieras y tensiones institucionales, erosionando aún más los débiles canales formales de cooperación.
En lo que respecta a las exportaciones centroamericanas, en el año 2024 Estados Unidos fue el principal país de destino, recibiendo el 39.8 por ciento del total de las exportaciones de la región, siendo Costa Rica el principal exportador hacia Estados Unidos con un total de USD 9401.2 millones, equivalente a 42.9 por ciento del total exportado. Nicaragua exportó hacia Estados Unidos la suma de 1623.7 millones de dólares, equivalente a un 38.7 por ciento del total exportado.
Al igual que las Exportaciones Estados Unidos sigue siendo el principal vendedor de productos hacia la región Centroamericana con un total del 28.6 por ciento del total de las importaciones de la región en el año 2024, seguido de China con un 17.0%. En ese período, las importaciones de Estados Unidos en Costa Rica representaron el 25.3 del total de las importaciones, seguido de China con un 19.4%. En el caso de Nicaragua, las importaciones desde Estados Unidos representaron un 8.5% no obstante, las importaciones de China en Nicaragua representan el 8.6 por ciento del total de las importaciones del país.
Estados Unidos no solo tiene influencia en las exportaciones e importaciones de la región Centroamericana, sino que también es el principal origen de la Inversión Extranjera Directa en la región, con un aporte de 3463.3 millones de dólares, equivalentes a un 38.5% del total.
Un tema que se ha convertido en eje central en las relaciones de Estados Unidos y Centroamérica en la actualidad es la migración. Las decisiones de Estados Unidos en materia de control fronterizo, asilo y estatus migratorio influyen directamente en los flujos migratorios desde Centroamérica al igual que en el volumen de remesas que sostienen a miles de hogares de la región. Sólo en el triángulo del norte (Guatemala, Honduras El Salvador), en el año 2024 las remesas alcanzaron un total de 39792 millones de dólares. En el caso de Nicaragua las remesas provenientes de Estados Unidos representan el 82% del total de las remesas totales del país. En el año 2024 las remesas provenientes de Estados Unidos fueron de 4340.2 millones de dólares.
Aunque la intervención militar directa ha disminuido, la influencia de Estados Unidos en Centroamérica no ha desaparecido, sino que se ha sofisticado. La alta concentración de exportaciones, importaciones, inversión y remesas por parte de un solo socio evidencia una dependencia que condiciona las decisiones internas de los Estados Centroamericanos y expone su vulnerabilidad ante cambios en la política exterior estadounidense.
Frente a esta realidad, Centroamérica enfrenta el desafío de diversificar sus mercados, fortalecer su integración regional y reducir su vulnerabilidad externa. Reconocer el papel de Estados Unidos en el desarrollo económico en la región, no implica resignación, sino la necesidad de construir estrategias más equilibradas que permitan una inserción internacional menos dependiente y más soberana.
José López Arauz
Economista nicaragüense, ha realizado diplomados en gestión migratoria laboral en América Latina y El Caribe por parte de la OIM. Actualmente estudiante de periodismo Comunitario por parte de IPEN, UNESCO, Deutsche Welle.
