Lunes 23 de Febrero 2026.
Las noticias que sacuden la región y el mundo en estos días contienen lecciones profundas para Nicaragua. Leámoslas con ojo crítico, pero sobre todo con corazón de patriota.
En Irán, a pesar de la brutal represión de Enero, los manifestantes han vuelto a las calles gritando «¡Muerte al dictador!» . La sangre no apaga la sed de libertad. En Estados Unidos, la Corte Suprema acaba de asestar un duro golpe a la agenda de Trump, anulando sus aranceles globales por considerar que se extralimitó en sus poderes, lo cual ya está alentando a los regímenes de izquierda de nuestro hemisferio, al ver que le quitan a la administración Trump una de las armas más poderosas que venía utilizando para forzar cambios en la región. La actual política internacional es tan volátil, incierta y vertiginosa, sobre todo en Estados Unidos , donde este año se acercan las Elecciones de medio término, en la democracia más poderosa del mundo, donde los pesos y contrapesos institucionales funcionan.
Mientras tanto, en América Latina, más del 50% de su población de 660 millones de habitantes viven aún bajo regímenes de izquierda. México, Colombia , Venezuela ( donde aún no ha cambiado el régimen) y Brasil son países que concentran la mayor población de Latino América. El autoritarismo ha mutado: ya no son dictaduras militares tradicionales, sino que ahora los regímenes dictatoriales emergen «desde dentro de las democracias mismas para después destruirlas», concentrando funciones y acosando a la oposición.
Por eso es imprescindible que Nicaragua se permita solucionar esta crisis general y nacional mediante la respuesta social y masiva del pueblo, recuperando sus calles, recuperando sus libertades fundamentales y expulsando la nefasta dictadura, que nos permita construir una democracia eficaz a prueba de dictadores y lideres autoritarios. Solo así le habremos cumplido al pueblo nicaragüense, no de otra manera, no prolongando la existencia de la mafia gobernante y cohabitando mediante elecciones con ella.
Sin embargo hay otra razón más para ponerle fin a La dictadura Orteguista: entreguista y criminal. Mineras chinas controlan ya más de un millón de hectáreas en Nicaragua. En menos de tres años, el régimen ha otorgado 72 concesiones mineras a 16 empresas chinas, y cuatro de ellas acaparan el 70% de las concesiones . La empresa Thomas Metal, solo en lo que va de 2025, ha recibido más de 57 mil hectáreas . Incluso concesiones que pertenecían a empresas sancionadas por Estados Unidos —como Comintsa, vinculada al propio ministro de minas Salvador Mansell— han sido transferidas a firmas chinas para evadir las sanciones . Mientras el oro se cotiza por las nubes, a más de 5 mil dólares por onza troy ( en los 80s estuvo a 1300 dólares la onza), el régimen vende el territorio nacional a cambio de oxígeno político.
Y en el frente religioso, la persecución se intensifica. La dictadura ha prohibido 406 viacrucis en el primer viernes de Cuaresma, ordenando que «todo tiene que ser adentro de los templos». Jesús en la Cruz se queda confinado a los muros de cada parroquia. La dictadura tiene miedo de que los laicos e imágenes salgan a las calles a rezar y cumplir sus promesas» . y como es su método, amenaza con arrestar y expulsar a quien desobedezca sus órdenes . La Dictadura insulta la fe religiosa y desafía el poder de Dios. Estados Unidos ha calificado la situación de la libertad religiosa en Nicaragua como «pésima», señalando que el régimen intenta controlar a la Iglesia católica mediante arrestos, encarcelamientos y exilios arbitrarios .
Pero en todo estos acontecimientos que estamos analizando resaltan conclusiones importantes.
Primero: que los pueblos que luchan, aunque sean reprimidos, vuelven a levantar la voz. Irán nos lo recuerda. Segundo: Que debemos buscar el apoyo externo de la comunidad internacional pero no hacer descansar totalmente en sus voluntades nuestra agenda de lucha, porque son variables que no podemos controlar. Nicaragua debe ser libre porque su pueblo conquistara su libertad. Tercero: que el autoritarismo moderno se ha aprovechado de la democracia para luego destruirla, por lo que nada cambiará en Nicaragua sino diseñamos nuestra propia democracia, a lo nicaragüense, pesos y contrapesos que limiten el ADN autoritario e histórico de nuestros políticos y no dejarlo a su buena voluntad. Y cuarto: que en Nicaragua, la dictadura Ortega-Murillo ha consolidado una alianza criminal con intereses extranjeros para saquear nuestro territorio, mientras recibe apoyo político y material para reprimir cualquier manifestación de fe y de unidad popular.
Pero aquí viene la lección más importante, la que debemos grabar a fuego en nuestra memoria histórica: “ la libertad verdadera es aquella que un pueblo conquista con su propio esfuerzo’.
NI TRANSICIONES PACTADAS, NI SALVADORES EXTRANJEROS
Agradecemos todo apoyo de la comunidad internacional y urgimos apoyo material más que moral. Las sanciones de Estados Unidos contra las mineras que financian al régimen son bienvenidas . las Sanciones contra los torturadores del Sistema Penitenciario de la dictadura son excelentes. Los informes de la CIDH , las resoluciones de la OEA y la ONU son valiosos . Pero nuestra estrategia de lucha no puede descansar en la voluntad extranjera, sino en la determinación combativa de un pueblo que, como dijo Rubén Darío, «está hecho de vigor y de gloria, está hecho para la libertad».
Lo que estamos viendo en Venezuela es una advertencia para nuestro pueblo: una transición pactada con elementos del mismo régimen no es libertad, puede resultar un chocolate envenenado. La dictadura de Ortega, como la de Maduro, no se reforma: Hay que derrocarla. O se acaba con la movilización popular, o se perpetúa con la complicidad de quienes le ofrecen diálogos para oxigenarse.
EL ERROR HISTÓRICO DE LA OPOSICIÓN TRADICIONAL
Este ha sido el error más grave y reiterado de los líderes tradicionales: ofrecerle diálogos al dictador cuando lo que necesita es la batalla en los campos y las ciudades. Ya hasta se habla que se necesita una mujer de líder porque estas tienen más capacidad para dialogar. Sin duda que hombres y mujeres tenemos los mismos derechos y obligaciones, y que, sobre todo nuestras mujeres nicaragüenses son valientes, esforzadas, luchadoras y capaces de asumir las más altas responsabilidades, pero debe ser la dinámica de la lucha, de nuestra lucha contra la dictadura la que haga surgir los lideres apropiados conforme sus desempeños, méritos y capacidades y no con criterios sexistas que solo nos dividen más. Mujer u hombre, porque no! Ya tuvimos una Rafaela Herrera en nuestra historia, y si surge de nuevo para luchar no para negociar le daremos la bienvenida, porque lo que se necesita ahora es un líder para luchar, no para dialogar, mucho menos para ser candidato que vaya a normalizarle la situación y lavarle los crímenes al Dictador. En 2018, mientras el régimen asesinaba, hubo quienes insistieron en sentarse a la mesa. El resultado está a la vista: más de 500 muertos, cientos de miles de exiliados, y la dictadura cerrando mas todos los espacios cívicos. Es decir , aprovechó el dialogo para sofocar la rebelión y radicalizarse más.
Hoy, algunos líderes en el exilio hablan de condiciones para regresar y de condiciones para ir a elecciones, de «garantías internacionales» para su retorno. ¿Garantías? ¿Quién va a garantizar algo en Nicaragua si Ortega no solo expulsó a quienes se le opusieron sino también a los organismos internacionales de derechos humanos que lo denunciaron, a quienes no los ha dejado entrar desde entonces.
EL MOMENTO ES AHORA
El régimen de Ortega no soportaría una segunda rebelión. Está más débil que nunca: aislado internacionalmente, dependiendo de concesiones mineras a China para sobrevivir, temblando ante la posibilidad de correr la misma suerte que Maduro tras su captura. Las contradicciones internas de su régimen, el descontento popular, la persecución religiosa que avergüenza al mundo… todo indica que la dictadura se tambalea. Aislado por la comunidad internacional y por una administración norteamericana firme y decidida a apoyar el fin de las dictaduras de izquierdas en nuestro hemisferio.
Pero que no nos vendan la idea de que se caerá sola. Los regímenes criminales como el Sandinismo Orteguista, no caen: O los empuja el pueblo, los bota el pueblo, los expulsa el pueblo o logran sobrevivir y destruir más a la nación.
Por eso, el llamado es claro : “organicémonos” con urgencia. Formemos células de las FUL en cada barrio, en cada universidad, en cada lugar de trabajo. Pongámonos a la orden del Liderazgo Conjunto. Preparemos la respuesta masiva, la rebelión popular que barrerá para siempre esta dictadura oprobiosa.
No se trata de que el régimen se reforme. Se trata de que acabe. Para darle paso a una nueva era de libertad, democracia y prosperidad. Para refundar el Estado nicaragüense sobre bases sólidas, donde la soberanía resida en el pueblo y no en un clan familiar. El LIDERAZGO CONJUNTO ofrece una hoja de ruta que llamamos RUTA PARA UNA PAZ CON JUSTICIA y que está fundamentado en El Acuerdo Patriótico Nacional. Y garantizamos una transición ordenada, sin venganza, pero si con justicia para las víctimas de la dictadura.
LA CITA CON LA HISTORIA
El pueblo nicaragüense tiene una cita con la historia. No podemos fallar. No podemos dejar que esta oportunidad se escape. Aprovechemos que la coyuntura internacional nos favorece para lograr el cambio en Nicaragua. Cada preso político en las cárceles de la dictadura nos llama desde su celda. Cada joven capturado por pintar «Viva Nicaragua Libre» nos exige acción. Cada viacrucis prohibido, cada misa vigilada, cada imagen de Cristo confinada a los templos, nos recuerda que la dictadura tiene miedo. Miedo de la fe, miedo de la unidad, miedo del pueblo organizado. Y ya estamos unidos. En el LIDERAZGO CONJUNTO se encuentran unidas las organizaciones listas para luchar por la libertad, no para cohabitar.
Aprovechemos este momento. No le lancemos el salvavidas al régimen cuando está a punto de naufragar. No caigamos otra vez en la trampa del diálogo estéril. Que los políticos que insisten en negociar con el tirano se hagan a un lado. El pueblo no necesita tutores que le pidan permiso al verdugo para regresar a nuestro país. El pueblo necesita líderes dispuestos a acompañarlo en la lucha, no a contenerlo.
Como dijo Rubén Darío: «Si la patria es pequeña, uno grande la sueña». Soñemos una Nicaragua grande, libre y democrática. Y despertemos para construirla, con la fuerza de nuestra organización y la determinación de nuestra lucha.
¡A las calles, nicaragüenses dignos y valientes ! ¡A organizarse! ¡La libertad se conquista, no se pide!
Confiemos en Dios. Confiemos en la victoria del pueblo nicaragüense. En nadie más.
LA DEMOCRACIA SE CONSTRUYE , HAGAMOSLA!
DR. DANILO MARTINEZ R.
COORDINADOR DEL LIDERAZGO CONJUNTO.
