El Gobierno de Estados Unidos volvió a incluir a Nicaragua en el listado de países que atentan contra la libertad religiosa, de acuerdo a un comunicado publicado el jueves.
Figuran además en la lista negra Cuba, Rusia, Birmania, Corea del Norte, Pakistán, Arabia Saudí, Irán, Tayikistán y Turkmenistán, los mismos del año pasado.
Los regímenes en estos países han “participado o tolerado violaciones particularmente graves de la libertad religiosa”, según Washington.
En el caso de Nicaragua, estas violaciones son evidentes desde las protestas sociales que estallaron en 2018 y, más aún, con la intensa redada contra la Iglesia católica que el dictador Daniel Ortega mantiene sobre los sacerdotes y obispos, que dejó a más de 15 de ellos encarcelados.
El Departamento de Estado hizo una segunda lista con los países “en observación”, en la que vuelven a estar Argelia, Vietnam, las Comoras, República Centroafricana y Azerbaiyán.
Estados Unidos también mantuvo en la lista negra a varios grupos que tienen control territorial, como los talibanes en Afganistán, los hutíes en el Yemen, Boko Haram en Nigeria, Al-Shabaab en Somalia, la Organización para la Liberación del Levante en Siria o varios afiliados del Estado Islámico y Al Qaeda en África.
A diferencia del año pasado, salió de la lista el Grupo Wagner, que desde la muerte de su líder Yevgueni Prigozhin ha quedado integrado dentro de las Fuerzas Armadas de Rusia.
En su comunicado, Washington dijo que los regímenes que figuran en la lista “deben poner fin a abusos como los ataques contra miembros de comunidades religiosas minoritarias y sus lugares de culto, la violencia comunitaria y los prolongados encarcelamientos por expresión pacífica”.
“Los desafíos a la libertad religiosa en todo el mundo son estructurales, sistémicos y profundamente arraigados”, agregó.
*Con EFE
