La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo envió una nota de protesta a las Naciones Unidas por las recientes declaraciones de la embajadora de Israel en Costa Rica, Mijal Gur Aryeh, quien la semana pasada acusó al régimen de Nicaragua y de Irán, de instalar en el país centroamericano “una base de terrorismo”.
“En dichas declaraciones los funcionarios de Israel afirman que en Nicaragua existe ahora una base de terrorismo que es utilizada como plataforma para el terrorismo en la región. Al respecto, Nicaragua rechaza tales declaraciones, las cuales tienen el objetivo de desviar la atención del genocidio que está llevando a cabo Israel en los territorios palestinos ocupados”, reza la nota de la dictadura.
Para la dictadura Ortega-Murillo las declaraciones de la diplomática “son inaceptables intentos por desacreditar las oportunas y legales acciones que Nicaragua está llevando a cabo en defensa del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas”.
En enero pasado, el régimen demandó a Israel ante la Corte Internacional de Justicia, bajo el argumento de presunto genocidio en Gaza.
Asimismo, el 11 de octubre, la dictadura rompió relaciones diplomáticas con Israel.
Las declaraciones de la embajadora
El 16 de octubre pasado, la embajadora de Israel en Costa Rica, que era concurrente para Managua, Mijal Gur Aryeh, acusó al régimen de Daniel Ortega y al de Irán de instalar en Nicaragua “una base de terrorismo en Centroamérica”.
“El régimen del dictador Ortega eligió a Irán como aliado, que es el mayor promotor de terrorismo en el mundo”, dijo la diplomática israelita al diario La Prensa.
“El terrorismo de Irán va más allá de Medio Oriente. Por ejemplo, las armas iraníes son usadas en Ucrania contra el pueblo ucraniano. Los ataques terroristas más grandes en América Latina fueron perpetrados por Irán en Buenos Aires”, continuó.
“Entonces, este es el socio del régimen Ortega, un socio muy muy peligroso. De hecho, tenemos ahora una base de terrorismo en Centroamérica que es preocupante, no solo para Costa Rica, sino que para toda la región”, afirmó.
Sobre la posición de Israel ante las violaciones de derechos humanos en Nicaragua, la embajadora dijo que Israel es una democracia con un Estado de derecho, por lo que “lamentamos mucho la opresión del régimen de Ortega a su pueblo, a ONG que actúan y ayudan al pueblo”, situación, de lo que dijo, “esperamos que mejore pronto”.
