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¿Qué impacto económico traerá para Nicaragua retirarse de la FAO y la posible suspensión de DR-CAFTA?

El economista, politólogo y abogado nicaragüense Enrique Sáenz analizó el impacto del retiro de Nicaragua de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el cierre de sus oficinas en Managua por orden de la dictadura Ortega-Murillo; así como la posible suspensión del país del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA).

Qué dice el informe de la FAO

El martes, la dictadura anunció que retiraba a Nicaragua de la FAO en respuesta al informe de dicha organización ‘Panorama Regional de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición para América Latina y el Caribe 2024’, el cual revela que 1.4 millones de nicaragüenses padecen hambre.

La dictadura rechazó el informe, alegando “falta de objetividad y rigor metodológico”, y acusó a la FAO de “injerencismo político”.

En entrevista con La Mesa Redonda, el economista nicaragüense Enrique Sáenz sostuvo que la dictadura “o es mentirosa” o “es ignorante” o “las dos cosas”, puesto que la FAO publica estos informes anualmente y es hasta ahora que el régimen reacciona de tal forma.

Es absolutamente falso que este informe sea antojadizo, porque viene publicándose año con año la misma serie estadística; entonces que ellos se den cuenta hasta ahora, pues o son ignorantes o si lo sabían, repito, mentirosos o las dos cosas”, declaró el experto.

El informe de la FAO, afirma que el 20% de la población nicaragüense padece hambre, que el 30% de la población nicaragüense tiene ingresos que no le permiten completar para la comida, y que el más del 15% de las mujeres nicaragüenses en edad reproductiva tiene anemia a causa de la mala y falta de alimentación.

Obviamente estos datos chocan, desnudan la campaña embustera de la dictadura. Pero qué es lo más relevante de estos datos, que muestran que hay un deterioro progresivo en las condiciones de vida de la población nicaragüense”, aseguró Sáenz.

El economista también evidenció que los datos de la FAO están respaldados por informes previos y que el deterioro en las condiciones de vida en Nicaragua ha sido progresivos.

Impacto del retiro de Nicaragua de la FAO

Para el economista la reacción del régimen demuestra su “fragilidad y paranoia”.

Además, sostuvo que la salida de Nicaragua de la FAO significa la pérdida de asistencia técnica y programas de seguridad alimentaria en zonas vulnerables del país, pues la organización era un actor clave en la mitigación de crisis alimentarias derivadas de desastres naturales, una situación que deja en mayor precariedad a los sectores más afectados.

Esta organización apoya en situaciones de emergencia, catástrofes naturales, inundaciones, sequías, etcétera; Canaliza ayuda extraordinaria de parte de donantes bilaterales o de sus propias reservas. Entonces esto en primer lugar, disminuye la capacidad de la dictadura para enfrentar catástrofes naturales que requieran ayuda de emergencia”, explicó.

“En segundo lugar, era uno de los organismos que tenía relaciones de cooperación constructiva con el gobierno” en temas de seguridad alimentaria y particularmente en condiciones del cambio climático.

Apoya a productores, incluso en la educación huertos escolares para que la gente tenga capacidad de producir sus propios alimentos, apoya con asistencia técnica al mismo gobierno sobre cómo mejorar las técnicas, las tecnologías de distinto tipo para que, o la producción de alimentos aumente o que el consumo de la población de alimentos aumente”, añadió Sáenz.

Amenaza de suspensión del DR-CAFTA

Otro tema abordado fue la posible suspensión de Nicaragua del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (DR-CAFTA), una acción que está siendo promovida por la administración del presidente Donald Trump.

El 31 de enero pasado, el encargado de Latinoamérica en el Departamento de Estado, Mauricio Claver-Carone, reveló que el gobierno estadounidense buscaría retirar a Nicaragua del DR-CAFTA sin afectar a otros países de la región.

Claver-Carone fue tajante al señalar que, debido a la situación política en Nicaragua, la continuidad del país en el tratado es “absurda” y que a Estados Unidos “no nos interesa a Nicaragua como socio comercial, o particularmente a la dictadura de Ortega”.

Al respecto, Sáenz advirtió que el 40% de las exportaciones de Nicaragua tienen como destino Estados Unidos y que la eliminación de beneficios arancelarios podría afectar gravemente a sectores como el cafetalero, cárnico y de la industria manufacturera.

Sacar a Nicaragua del CAFTA representa de que esta población tenga que buscar qué hacer con la carne o con el azúcar; entonces buscar otro mercado o simplemente quedarse inundado de azúcar”, auguró.

Asimismo, advirtió que si se retira a Nicaragua del DR-CAFTA, las zonas francas, que emplean a más de 120,000 personas, podrían verse obligadas a cerrar o reducir operaciones, dejando sin empleo a miles de familias.

Le importa a Daniel Ortega la desgracia de la gente, se sentirá agobiado porque cierren empresas de zonas francas o que no haya donde vender el café”, cuestionó el economista.