La Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) llevó a cabo el Encuentro Nacional sobre Migraciones y Cambio Climático, un evento que reunió a especialistas, académicos, activistas y miembros de comunidades afectadas por la crisis ambiental y los desplazamientos forzados. Durante la jornada, se discutieron los efectos del cambio climático en la movilidad humana, así como las respuestas necesarias desde una perspectiva de derechos humanos y justicia climática.
Desigualdades y desplazamientos forzados
Uno de los principales temas abordados fue el impacto del cambio climático en las comunidades rurales y urbanas, con un énfasis en las desigualdades que existen en la región y cómo estas afectan de manera desproporcionada a las mujeres. Las mujeres en las zonas rurales son las principales afectadas por la migración forzada, asumiendo responsabilidades que van desde el cuidado de los miembros más vulnerables de la familia, hasta la producción agrícola y la conservación de los recursos naturales. Se destacó que el cambio climático no solo altera los patrones de producción agrícola, sino que también crea condiciones insostenibles para la vida de las comunidades rurales, llevando a muchas de ellas a desplazarse en busca de condiciones de vida más dignas.
El evento también subrayó que la crisis ambiental y la migración forzada están fuertemente relacionadas con la falta de políticas públicas efectivas en varios países de la región. La sobreexplotación de recursos naturales, la deforestación, la contaminación del aire y del agua, y la expansión de actividades como la minería, son factores que agravan el impacto del cambio climático y aceleran los desplazamientos de las comunidades. Las políticas estatales en países como El Salvador no están priorizando el bienestar de las personas ni la sostenibilidad ambiental, lo que agrava aún más la situación. En este contexto, se enfatizó que, aunque existen muchos esfuerzos por parte de organizaciones comunitarias y activistas, la falta de voluntad política para frenar estos procesos es un obstáculo significativo.
Impacto de la minería y los proyectos turísticos en El Salvador
En El Salvador, la situación es especialmente alarmante. El gobierno ha otorgado más de 500 permisos ambientales a empresas de infraestructura y turismo, lo que ha desplazado a miles de personas de sus hogares. El proyecto Surf City, que promueve la construcción de infraestructura turística en las costas del país, es un claro ejemplo de cómo los proyectos de desarrollo pueden generar desalojos forzosos y agravar las condiciones de vida de las comunidades vulnerables.
Además, la reactivación de la minería metálica, que fue prohibida en 2017 debido a su alto impacto ambiental, ha causado preocupación entre las organizaciones ambientalistas y las comunidades locales. La minería pone en riesgo la salud de las fuentes de agua, como el río Lempa, vital para millones de personas. Si la minería no se regula adecuadamente, las consecuencias podrían ser catastróficas para la seguridad hídrica de toda la región. A través de estas actividades extractivas, se está agotando el capital natural de las comunidades, lo que obliga a muchos a migrar hacia zonas urbanas o a otros países en busca de condiciones más estables.
Denuncia de Cordes sobre el régimen de excepción en El Salvador
Durante el encuentro, la organización Cordes (Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de El Salvador) presentó una denuncia contundente sobre la situación en su país, donde se viven violaciones sistemáticas a los derechos humanos, particularmente en el contexto del régimen de excepción implementado por el gobierno. Cordes destacó cómo este régimen ha afectado gravemente la libertad de expresión, el derecho a la protesta y el acceso a la justicia, además de contribuir a un aumento de la represión y las detenciones arbitrarias. En su intervención, Cordes también alertó sobre el impacto de las políticas de seguridad en las comunidades más vulnerables, que ya enfrentan las consecuencias del cambio climático y la falta de acceso a servicios básicos. La organización denunció que, bajo el régimen de excepción, las personas están siendo criminalizadas por su situación de pobreza y desplazamiento, lo que complica aún más su acceso a derechos fundamentales.

Reflexión sobre la situación regional y la sostenibilidad
En Costa Rica, aunque no se ha llegado a los extremos de otros países de la región, el encuentro sirvió como espacio para reflexionar sobre el futuro del desarrollo y la necesidad urgente de políticas públicas que consideren la sostenibilidad ambiental. Los participantes discutieron cómo los proyectos de infraestructura, como las grandes urbanizaciones y complejos turísticos en zonas costeras, pueden tener consecuencias muy similares a las de los proyectos en El Salvador, si no se regulan adecuadamente.
La discusión también destacó la importancia de repensar los modelos de desarrollo actuales, que a menudo priorizan los intereses económicos sobre la protección del medio ambiente y los derechos humanos. Es esencial que los tomadores de decisiones se sensibilicen ante la realidad climática de la región y trabajen hacia un futuro más justo y sostenible. Esto incluye la creación de políticas que promuevan el desarrollo económico, pero que también garanticen la protección de los recursos naturales y la inclusión social de las comunidades más vulnerables.
Mesas de trabajo y perspectivas de acción
El evento incluyó seis mesas de trabajo que se centraron en distintos ejes temáticos clave relacionados con el cambio climático, la migración y los derechos humanos:
1. Desigualdad social y género: Impacto del cambio climático en las mujeres y las estrategias para garantizar su participación en los procesos de adaptación.
2. Juventudes y cambio climático: El papel de los jóvenes en la lucha contra el cambio climático y su participación en la toma de decisiones.
3. Patrimonio cultural y derechos de comunidades desplazadas: La preservación de la memoria histórica y cultural de las comunidades afectadas por el desplazamiento y las crisis ambientales.
4. Personas adultas mayores: Las estrategias de resiliencia ante los efectos del cambio climático en las personas mayores.
5. Pueblos originarios: Los retos específicos que enfrentan los pueblos originarios en la adaptación al cambio climático y la protección de su territorio.
6. Derechos humanos y desplazamiento: La protección de las poblaciones más vulnerables ante crisis ambientales y el fortalecimiento de los derechos humanos en contextos de migración forzada.
A lo largo de las sesiones, los participantes identificaron las principales causas que impulsan los desplazamientos forzados y la crisis climática, y trabajaron en la creación de estrategias de incidencia y resistencia. El encuentro concluyó con un firme llamado a la acción para fortalecer las redes de apoyo y exigir políticas públicas que prioricen el bienestar de las comunidades y la protección del medio ambiente.
